Este sábado por la noche, cuando el reloj marque las 2:00, deberemos adelantarlo una hora, pasando directamente a las 3:00. Como cada año, España se suma al cambio de hora que da paso al horario de verano, una medida que afecta a todos los países de la Unión Europea y que tiene como objetivo principal aprovechar mejor la luz solar y reducir el consumo energético.
La idea de ajustar los relojes no es nueva. Se remonta al siglo XVIII, cuando Benjamin Franklin propuso que adelantar la hora permitiría ahorrar velas. Sin embargo, no fue hasta el siglo XX, en contextos de guerra y crisis energética, cuando esta medida comenzó a aplicarse de manera sistemática. En España, el cambio de hora se instauró de forma definitiva en 1974, tras la crisis del petróleo.
El motivo oficial sigue siendo el ahorro energético, aunque diversos estudios señalan que hoy en día ese ahorro es mínimo. Además, hay un creciente debate sobre los efectos del cambio horario en la salud, el rendimiento laboral y el ritmo circadiano de las personas.
Desde hace años, la Unión Europea estudia la posibilidad de eliminar el cambio de hora. En 2018, una consulta pública en la UE arrojó que la mayoría de los ciudadanos estaban a favor de mantener un único horario todo el año. Incluso se llegó a plantear que en 2021 sería el último año con cambio de hora. Sin embargo, la decisión definitiva se ha ido postergando y, por ahora, seguimos cambiando los relojes dos veces al año: en marzo y en octubre.
Y tú, si tuvieras que elegir…
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