Paseando

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22 de enero de 2021 1 Por Críticos de Cocina

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Caminando por una calle donde las farolas se reflejan en las mojadas aceras por esta humedad de costa, esta humedad de olor a salitre que cala hasta los huesos y tanto echamos de menos cuando estamos en tierras con climas más secos, llegamos hasta una plaza en silencio, donde hace un año, estaba llena de vida y murmullos, de gritos de chiquillos jugando y la pandemia era una noticia lejana, como tantas otras.

Seguimos caminando y las campanas de las iglesias tocan las ocho y, al poco ruido que hay en la calle, se suma el de persianas cerrando y, otra vez, silencio. Poca gente en la calle, – ¿para qué? – Continuamos con el paseo y, en el silencio de una tarde de invierno, escuchamos disparos de ráfagas de nuestros soldados del Tercio de Levante que se entrenan en la Algameca.

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Impregnando de olor a pulpo a la Cartagenera al resto de la ciudad

Pasamos cerca del barrio de San Antón que, hace una semana, debería haber impregnado de olor a pulpo a la Cartagenera al resto de la ciudad. Deberían haber sacado las barras a la calle y deberíamos haber terminado el pulpo con unas habas.

Un coche de Protección Civil con las luces de emergencia pintando las fachadas de los edificios de un azul intenso, pasaba junto a nosotros comunicando por la megafonía todas las medidas y recomendaciones a seguir por los ciudadanos, tal película post apocalíptica que hayamos podido ver.

Nos acordamos del porrón de El Galgo al terminar

Nos dirigimos hacia la sede de la UNED y al pasar por los bares de Jorge Juan, no podemos evitar pensar en las veces que hemos tomado algo aquí. Nos acordamos del porrón de El Galgo al terminar, de las carnes del Mesón Espadas…

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El parque de San Gines está vacío. Uno de los columpios se mueve por el viento que empieza a soplar con más fuerza. Llegamos al Paseo Alfonso XIII donde una ambulancia se dirige al hospital con las luces parpadeantes. Al pasar por la estación de RENFE, vemos que son las nueve y media de la noche. Aceleramos el paso para llegar a casa antes del toque de queda. Seguimos caminado en las silenciosas calles de una pandemia.

 

Críticos de Cocina.

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