El salón de actos del Centro Cultural Ramón Alonso Luzzy se prepara para una de esas noches en las que el público no solo asiste a una función, sino que se asoma a un juego de espejos entre realidad y literatura. Este jueves 26 de febrero, a las 20:00 horas, el escenario acoge El chico de la última fila, una comedia contemporánea que invita a reflexionar —con humor y cierta incomodidad— sobre el placer de observar la vida ajena y los riesgos de dejar que la ficción lo invada todo.
La propuesta, que llega de la mano de la compañía Los Menos Teatro, forma parte de la programación teatral diseñada por el Ayuntamiento de Cartagena para el primer trimestre del año. Con entradas ya disponibles en la web municipal cultura.cartagena.es y en la taquilla del propio centro cultural (miércoles de 10:00 a 14:00 horas, solo pago con tarjeta, y antes de la representación), la cita se perfila como una de las más atractivas del calendario escénico de estos primeros meses.
La obra, escrita por Juan Mayorga, es ya un título imprescindible del teatro español contemporáneo. Desde su estreno en 2006 ha superado las veinticinco producciones en distintos países y le valió al autor el Premio MAX a Mejor Autoría Teatral en 2008. En esta historia, Germán, profesor de literatura en un instituto donde el entusiasmo por los clásicos brilla por su ausencia, encuentra en la redacción de uno de sus alumnos, Claudio, una inesperada tabla de salvación frente al tedio. Lo que comienza como una corrección más se transforma en una relación tan estimulante como inquietante, marcada por la promesa de un “continuará” que difumina los límites entre narrador y personaje, entre espectador y protagonista.
La adaptación que ahora se presenta en Cartagena está dirigida por Joaquín Lisón y cuenta con un elenco integrado por Fernando Caride, Carlos Esteve, Verónica Bermúdez, Beatriz Maciá, Antonio Albujer y Joan Serrano. Sobre el escenario, la comedia despliega ironía y tensión a partes iguales, construyendo una trama que atrapa al público en la misma medida en que el profesor queda atrapado por las palabras de su alumno.
Esta representación se inscribe en una programación más amplia que, hasta finales de abril, ofrecerá cinco propuestas distintas en el Luzzy. Junto a esta comedia, el público podrá disfrutar de una adaptación de La Celestina, montajes centrados en las relaciones de pareja y espectáculos que combinan humor ácido con números musicales. La oferta cultural municipal, respaldada por el Instituto de las Industrias Culturales y las Artes de la Región de Murcia (ICA) y el Circuito Profesional de Artes Escénicas y Música, refuerza así el compromiso del Ayuntamiento con una escena variada y de calidad, pensada para públicos diversos.
Cartagena vuelve a demostrar que su pulso cultural late también entre butacas y focos. Y este jueves, desde la última fila, quizá alguien descubra que mirar a los demás puede ser tan fascinante como peligroso.











