La Navidad vuelve a latir en los pueblos y diputaciones de Cartagena a través de una tradición que se resiste al paso del tiempo: el belén hecho a mano, compartido y vivido como un legado común. Ese es uno de los grandes objetivos de la programación municipal de este año, tal y como ha subrayado la alcaldesa, Noelia Arroyo, durante el recorrido realizado por distintos nacimientos que forman parte de la Ruta de Belenes del municipio.
En enclaves como El Albujón, La Palma, La Aparecida o El Algar, la alcaldesa ha querido poner en valor el trabajo silencioso y constante de asociaciones vecinales, belenistas y juntas municipales que mantienen viva una de las señas de identidad más reconocibles de la Navidad cartagenera. Un esfuerzo colectivo que va más allá de la decoración y que conecta generaciones a través de escenas, figuras y paisajes construidos con paciencia y cariño. Como marca la tradición, el recorrido institucional ha servido también para reconocer ese compromiso anual que convierte a cada belén en un punto de encuentro para el pueblo.
Cada montaje aporta su propia personalidad. En El Albujón, destacan las escenas mecanizadas que sorprenden al visitante y convierten el belén en una experiencia casi viva. En La Palma, el montaje incorpora un guiño especial pensado para los más pequeños, fusionando la tradición clásica con elementos que despiertan la curiosidad infantil sin perder la esencia original. Esa diversidad es, precisamente, una de las grandes fortalezas de la Ruta de Belenes, que refleja la riqueza cultural y social de todo el término municipal.
Desde el Gobierno local se insiste en que el objetivo no es solo conservar, sino reforzar el vínculo emocional con esta tradición. El belén como espacio compartido, instalado en locales sociales y centros de mayores, donde todo el pueblo puede reconocerse y revivir valores transmitidos desde la infancia. En esa línea, el Ayuntamiento ha anunciado que, a través del Área de Cultura, intensificará su colaboración con la Asociación de Belenistas de Cartagena, impulsando actividades durante todo el año que permitan que este arte siga pasando de generación en generación.
Este año, Cartagena cuenta con un total de 24 belenes y nacimientos repartidos por todo el municipio, fruto del trabajo de asociaciones, vecinos y colectivos locales. A ellos se suman los grandes referentes del casco urbano, como el belén municipal de la Plaza San Francisco, el instalado en el Palacio Consistorial o el nacimiento a tamaño real situado en las antiguas Puertas de Madrid, que se han consolidado como paradas imprescindibles para vecinos y visitantes. Una ruta que no solo celebra la Navidad, sino que reafirma la identidad de una ciudad que entiende la tradición como parte viva de su presente.










