El Ayuntamiento de Cartagena ha dado un paso firme en la protección de la salud pública con la puesta en marcha de una nueva oficina de asesoramiento e inspección sanitaria, una iniciativa presentada este 22 de enero por el concejal responsable del Área de Sanidad, Gonzalo López Pretel. Se trata de un servicio de carácter municipal que no supondrá coste alguno para la ciudadanía y que nace con un objetivo claro: garantizar que las actividades económicas con riesgo sanitario cumplan de forma real y efectiva la normativa vigente.
Desde esta oficina se realizará un control continuado sobre sectores especialmente sensibles como la hostelería, la alimentación, el comercio minorista o los servicios personales, ámbitos en los que la higiene, la correcta conservación de los alimentos o el respeto a la cadena de frío no son opcionales, sino obligaciones básicas. El edil ha subrayado que no bastará con la presentación de declaraciones responsables, sino que habrá un seguimiento efectivo del cumplimiento de las condiciones sanitarias. En palabras del propio concejal, no puede permitirse que establecimientos que incumplen normas esenciales sigan funcionando con normalidad, poniendo en riesgo a consumidores y trabajadores.
La actuación municipal se extenderá también a un terreno especialmente delicado como es la sanidad mortuoria y la gestión de los cementerios municipales, una competencia directa del Ayuntamiento. En este ámbito, el mensaje ha sido rotundo: no se autorizará ningún enterramiento que no se ajuste estrictamente a la normativa sanitaria. No habrá excepciones ni dispensas, independientemente de motivos religiosos, culturales o de cualquier otra índole. Quien viva, trabaje o desarrolle una actividad en Cartagena deberá adaptarse a los estándares sanitarios establecidos, porque, tal y como se ha recalcado desde el área de Sanidad, la salud pública no se negocia.
La nueva oficina asume igualmente funciones de vigilancia y control en materia de bienestar animal, siempre desde un enfoque sanitario y legal. Se supervisarán aspectos como la tenencia, el transporte y el sacrificio de animales, así como el correcto funcionamiento de los mataderos. El concejal ha recordado que no está permitido almacenar, transportar o sacrificar animales fuera de los canales legalmente establecidos ni sin las medidas de higiene, seguridad y control que marca la ley, insistiendo en que el sacrificio solo puede realizarse en instalaciones autorizadas y sin excepciones.
Con esta iniciativa, el Ayuntamiento de Cartagena refuerza su papel como garante de la salubridad pública, dejando claro que la salud colectiva es un bien fundamental que no puede verse comprometido por incumplimientos, atajos o falta de control. Una oficina que no solo inspecciona, sino que también asesora, y que aspira a convertirse en una herramienta clave para elevar los estándares sanitarios de la ciudad.










