En la antigua Grecia Sócrates tenía una gran reputación de sabiduría. Un día vino alguien a encontrarse con el gran filósofo, y le dijo: ¿sabes lo que acabo de oír sobre tu amigo?
- Un momento, – respondió Sócrates – antes de que me lo cuentes, me gustaría hacerte una prueba, la de los tres filtros.
- ¿Los tres filtros?.
- Sí, – continuó Sócrates – antes de contar cualquier cosa sobre los otros, es bueno tomar el tiempo de filtrar lo que se quiere decir. Lo llamo el test de los tres filtros. El primer filtro es la verdad. ¿Has comprobado que lo que me vas a decir es verdad?
- No, solo lo escuché.
- Muy bien. Así que no sabes si es verdad. Continuamos con el segundo filtro, el de la bondad. Lo que quieres decirme sobre mi amigo, ¿es algo bueno?
- ¡Ah, no! Por el contrario.
- Entonces, – cuestionó Sócrates – quieres contarme cosas malas acerca de él y ni siquiera estás seguro de que sean verdaderas. Tal vez aún puedes pasar la prueba del tercer filtro, el de la utilidad. ¿Es útil que yo sepa lo que me vas a decir de este amigo?
- No, en serio.
- Entonces, – concluyó Sócrates – lo que ibas a contarme no es cierto, ni bueno, ni útil; ¿por qué querías decírmelo?
Mejoremos nuestra vida y sociedad. Cuando nos vengan con chismes, tenemos que poner en marcha los tres filtros de Sócrates.
Mientras desayunaba con mi amigo Abraham en Café Lab, ubicado en Ciudad Jardín, me contaba esta historia sobre el filósofo Sócrates. Degustamos un exquisito café en tan singular cafetería, elaborado por el barista, que los hace de verdadero lujo, y acompañado del bocadillo by Magoga y que está de moda. En la última edición de Madrid Fusión quedó situado tercero a nivel nacional en tan afamado concurso. Es un bocadillo de autor, una delicia creada por la chef María Gómez, una estrella Michelin de Magoga. La delicatessen realizada en pan pretzel de origen alemán, con mantequilla de café con un toque de ahumado y diversos ingredientes como tomate cherry, almendras marcona tostadas para su toque crujiente, anchoa, piparra, encurtidos, cebolla roja, albahaca fresca y café, algo espectacular, se lo recomiendo, se puede degustar a cualquier hora.
Después de este singular desayuno quedamos para asistir a la comida de la Peña Gastronómica “La Plantilla Española”, presidida por el comandante de Infantería de Marina Juan Campillo, está formada por 25 miembros y todos los primeros jueves de cada mes se reúnen en el Club Naval de Oficiales, para las comidas temáticas que su chef Paco Medina prepara recorriendo las distintas regiones gastronómicas de nuestra todavía indivisible España. Dedicado el pasado jueves, a la cocina asturiana. Empezamos con una sidra natural de Asturias, acompañada por unas tostas de cabrales con anchoas depiladas, pastel de cabrachos sobre pan tostado, unos chorizos a la sidra en su cazuela típica de barro, con su caldo para disfrutar del mojete. Continuamos con el típico cachopo, con sus dos filetes de ternera para emparedar lonchas de jamón serrano y buen queso y bien empanado, servido ya troceado para compartir entre comensales y todo muy bien regado, ahora con un Rioja. Y de último la típica fabada asturiana, que el chef Medina la borda, con su compango y sus sacramentos. El punto dulce final fue un arroz con leche y copa de orujo, para limpiar tuberías. Dando por terminada una jornada tan especial como exquisita.
Y como no hay dos, sin tres. La Real Liga Naval Española, con su presidente Diego Varela al frente, al existir una gran relación fraternal entre Galicia y Cartagena, debido principalmente a la Armada, Navantia y Repsol, se reunieron en torno a la buena mesa, amigos y amantes de la cultura gallega y el mantenimiento de las tradiciones. Para celebrar O Entroido 2024, en el restaurante A Muñeira, sito en el emblemático Barrio Peral. Restaurante que dirige Leonardo Gesteiro, nacido en Ponteareas, municipio de Pontevedra, y que acaba de cumplir 36 años entre cartageneros, elaborando cocina gallega con todas las excelencias de los ricos manglares de esa tierra. El O Entroido es el Carnaval gallego, con tintes particulares y diferenciados y es innegable que se considera como uno de los rituales más importantes de la cultura gallega. Y para celebrarlo se disfrutó de un menú gallego a base de: ensaladilla de mariscos, empanada gallega de bonito y pimiento, croquetas caseras de lacón y centolla, pulpo a feira con cachelos, almejas a la gallega, acompañado de un buen albariño bien fresquito. Como plato principal unas carrilleras de cerdo en salsa de setas y patatas a lo pobre. Y un final con la tarta de Santiago y queimada final con su conjuro. Extraordinaria convivencia entre amigos y ambiente gallego-cartagenero.
Y de Peña en Peña, pues también nos visitó en la Trimilenaria una gran peña de Murcia, Los Espectadores, que preside el empresario Tomás Zamora y la conforman 15 miembros de la sociedad murciana, empresarios y profesionales, pero sobre todo muy buena gente. Después de visitar el Arsenal Militar, que les encantó tras cuatro horas de visita, atracamos en Alviento, donde el chef Quim Gabarró, nos sorprendió con un menú especial: iniciando con una mantequilla de foie al P.X. con pan de nueces y albaricoque. Una ensalada de mango, albahaca, curry y fideos transparentes de tomate, estaba soberbia. Tartar de atún rojo con salsa ponzu, rabanitos y tostas de pan de algas. Para terminar un arroz seco a la brasa con magret de pato y piparra. Un postre “Panotli“, de chocolate y sal, exquisito. Todo regado con Legaris de Rioja y Rueda. La embajada murciana se fue encantada de su paso por nuestra Trimilenaria.
Y todavía quedaba un día para compartir mesa con los Caballeros Grupo de Amigos “Icue” en sus encuentros gastronómicos, que celebran mensualmente en distintos restaurantes de la comarca. Cuentan con un año de antigüedad y lo forman 17 miembros de variopinta actividad profesional de diversos sectores: enfermeros, juez, economista, financiero, guardia civil, asesores, militares… los preside Antonio Cegarra, un cartagenero de pro, que les organiza conferencias, degustaciones, catas, visitas… un grupo muy homogéneo de buenos amigos que dejan a un lado los problemas cotidianos y disfrutan de la buena mesa. Y compartimos un buen menú en el restaurante Mares Bravas de nuestra playa de ciudad, Cala Cortina. Nos acompañó el propietario del local Paco Rosique. El inicio fue una ensalada con tomate raff, bonito graso depilado, encurtidos, aceitunas y buen aceite, fue la bienvenida, para pasar a un pulpo a la cartagenera riquísimo, hasta pasar la sopa por el plato, unas almejas al ajillo y una bandeja de zamburiñas a la plancha con un golpe de aceite, dieron paso a un exquisito arroz y bogavantes, sacados del vivero vivos. Este tipo de arroz la familia Rosique Sáez los borda. Todo regado con Protos Roble 2021, recomendado por el maitre, Rubén Rosique y que maridó de maravilla. Una tarta de zanahoria acompañada de pan de calatrava y un vino dulce, dio por finalizada la suculenta comida de esta jornada Icue y muy cartagenera.
Termino con esta reflexión: “El futuro nos tortura y el pasado nos encadena, de ahí por qué se nos escapa el presente”. Dicho queda.










