La música emergente de Cartagena vuelve a encontrar un escenario cercano y diferente gracias al programa municipal de ocio alternativo T-LA. El Servicio de Juventud del Ayuntamiento de Cartagena impulsa una nueva edición de Sinvergüenzas en el Chester, una propuesta que acerca el talento joven a espacios íntimos del municipio, creando un formato en el que la música en directo se mezcla con la conversación y el descubrimiento de nuevas bandas locales.
La cita tendrá lugar el viernes 13 de marzo a las 19:00 horas en la Cuesta de la Baronesa, donde el público podrá disfrutar de un encuentro musical que va más allá del concierto convencional. El formato de Sinvergüenzas en el Chester propone actuaciones en directo acompañadas de una breve entrevista con los artistas invitados, una fórmula que permite conocer de primera mano las influencias, el proceso creativo y los proyectos de futuro de quienes están empezando a abrirse camino en la escena musical de la ciudad.
En esta ocasión el protagonismo será para dos bandas cartageneras que representan el empuje de una nueva generación de músicos. Por un lado, Puppet Kaos, un grupo formado por cinco jóvenes de entre 18 y 19 años que nació en el ámbito escolar y que en los últimos años ha ido consolidando su identidad musical y su presencia en el panorama local.
Junto a ellos estará Sueño Xanadú, una formación que apuesta por una combinación de noise pop y rock alternativo y que ya ha comenzado a hacerse un hueco en distintos certámenes regionales. La banda ha sido finalista en concursos como Creamurcia y Rendibú 2024 y cuenta además con dos EP publicados, señales de una trayectoria que continúa creciendo dentro del circuito musical emergente.
Con iniciativas como Sinvergüenzas en el Chester, el programa T-LA refuerza su objetivo de ofrecer a los jóvenes del municipio propuestas culturales diferentes, creativas y saludables. Al mismo tiempo, se convierte en un escaparate para artistas locales que buscan espacios donde compartir su música, dialogar con el público y seguir construyendo la identidad sonora de una Cartagena cada vez más viva en lo cultural.












