Cartagena vuelve a vestirse de primavera con una de sus celebraciones más arraigadas y queridas. Las Cruces de Mayo tomarán el casco histórico durante el primer fin de semana del mes, impulsadas por el Ayuntamiento con una propuesta que combina tradición, cultura popular y un amplio programa musical al aire libre. Durante los días 1, 2 y 3 de mayo, ocho plazas emblemáticas se convertirán en escenarios abiertos donde la ciudad latirá al compás de conciertos gratuitos, convivencia vecinal y el inconfundible ambiente festivo que marca el inicio de esta cita.
Plazas como San Francisco, del Rey, Icue, La Merced, Risueño, Poeta Juan Jorquera del Valle, Condesa de Peralta y Ayuntamiento serán los epicentros de una programación que se extiende desde la mañana hasta la noche, con nombres como Suleya, Canela en Rama, Filiu, Micol, Adrián Ruiz o Los Elementos. Cada jornada tendrá su broche especial en la plaza del Ayuntamiento, donde el público podrá disfrutar de actuaciones destacadas como la de Maki y María Artés el viernes por la noche, un tributo a El Barrio el sábado, y el cierre dominical con Maribel Castillo junto a Faustino.
Sin embargo, más allá de la música, la esencia de las Cruces de Mayo se mantiene intacta en lugares como la Cuesta de la Baronesa, donde se levanta la cruz más identitaria de la ciudad. Allí, el Grupo Folclórico Ciudad de Cartagena de La Palma desplegará el sábado una programación que arranca con talleres infantiles, continúa con un pasacalles que recorrerá distintas cruces, y culmina con la muestra de baile y canto tradicional, el encendido de la cruz y la actuación del propio grupo. Un espacio donde tradición y raíces se dan la mano en una de las estampas más representativas de estas fiestas.
El inicio oficial llegará el viernes con el pregón de las cofradías, que volverán a demostrar su implicación en la vida cultural de Cartagena. Desde la calle Calas hasta la plaza San Francisco, pasando por la calle Aire y el Callejón de Bretau, Resucitados, Californios, Marrajos y la Hermandad de Romeros de San Ginés darán el pistoletazo de salida a una celebración que trasciende lo festivo para convertirse en símbolo de identidad colectiva.
La ciudad también se prepara para acoger a vecinos y visitantes con una notable implicación del sector hostelero. Cerca de medio centenar de barras animarán las calles, repartidas entre el casco histórico y distintos barrios y diputaciones. Todo ello bajo una normativa que busca el equilibrio entre disfrute y convivencia, con limitaciones acústicas, control de horarios, uso obligatorio de vasos desechables y un refuerzo en limpieza.
En paralelo, el Ayuntamiento desplegará un dispositivo especial que incluye refuerzo de seguridad, limpieza viaria y la instalación de aseos públicos en distintos puntos estratégicos del centro, facilitando así el desarrollo ordenado de una celebración que cada año gana en participación.
Las Cruces de Mayo no se limitan al centro histórico. Barrios y diputaciones se suman con sus propias programaciones desde finales de abril y durante todo el mes de mayo, extendiendo el espíritu festivo a lugares como Vista Alegre, Isla Plana, La Azohía, El Algar o el Polígono Santa Ana. Una red de celebraciones que refuerza el carácter abierto y participativo de esta tradición.
Cartagena se prepara así para vivir un fin de semana en el que la música se mezcla con el aroma de la primavera, las calles se llenan de vida y las cruces vuelven a convertirse en el símbolo de una ciudad que sabe celebrar lo suyo con orgullo, hospitalidad y un inconfundible sabor mediterráneo.












