El parque de bomberos se vistió de solemnidad este 6 de marzo para celebrar la festividad de San Juan de Dios, patrón de quienes cada día convierten el riesgo en servicio público. La ciudad de Cartagena rindió homenaje a sus profesionales de emergencias en una jornada marcada por el reconocimiento institucional, la gratitud ciudadana y el recuerdo a toda una vida dedicada a proteger a los demás.
La conmemoración comenzó con una eucaristía en la iglesia de Iglesia de Santo Domingo, un espacio cargado de simbolismo para la ciudad, donde compañeros, mandos y autoridades compartieron recogimiento y memoria. Posteriormente, el encuentro continuó en el Real Club de Regatas de Cartagena, escenario del tradicional vino de honor en el que se mezclaron la camaradería del cuerpo y el respaldo institucional.
La alcaldesa Noelia Arroyo presidió el acto acompañada por el concejal de Seguridad Ciudadana, José Ramón Llorca, quien informó junto al jefe de Servicio, Francisco Gómez-Ávalos. Junto a ellos se sumaron representantes civiles y militares, así como miembros de la corporación municipal, entre ellos el vicealcalde Gonzalo López Pretel y varios ediles del Ayuntamiento.
Durante su intervención, la regidora puso cifras a un año especialmente exigente para el servicio. Los bomberos realizaron en 2025 un 15% más de intervenciones que el ejercicio anterior, alcanzando el mayor nivel de actividad de los últimos años con un total de 1.953 actuaciones. Detrás de ese dato hay guardias interminables, avisos de madrugada y decisiones que se toman en segundos. De ese volumen de trabajo, destacó el aumento de incendios, que ascendieron a 772, muchos de ellos originados en la vía pública y en edificios, así como el incremento de salidas para el saneamiento de fachadas y cornisas, un tipo de actuación silenciosa pero esencial para prevenir tragedias.
Noelia Arroyo trasladó a los efectivos un mensaje directo de reconocimiento ciudadano, subrayando la tranquilidad que supone para la población saber que siempre hay un equipo preparado para intervenir cuando la situación se vuelve crítica. Recordó episodios recientes en los que la labor del cuerpo resultó decisiva, como rescates durante inundaciones, actuaciones en incendios de gran complejidad y operativos especiales activados durante temporales.
La alcaldesa también quiso poner el foco en la singularidad del municipio, un territorio extenso y heterogéneo que obliga a los bomberos a enfrentarse a escenarios de riesgo muy distintos: desde accidentes de tráfico y fuegos en viviendas hasta intervenciones en entornos industriales, explotaciones mineras o rescates en el mar. A esta realidad se suma la creciente incidencia de fenómenos meteorológicos adversos, con lluvias más intensas, olas de calor prolongadas y temporales cada vez más frecuentes, factores que elevan la complejidad de cada salida.
En este contexto, la primera edil destacó la necesidad de mantener una preparación constante y agradeció la vocación de actualización permanente del servicio. El respaldo municipal, aseguró, se traduce en más formación y mejores medios para que los profesionales puedan actuar con la máxima seguridad y eficacia ante emergencias cada vez más diversas.
La jornada sirvió además para anunciar refuerzos importantes en la estructura del cuerpo. El Servicio de Extinción de Incendios y Salvamento del Ayuntamiento incrementará próximamente su plantilla con la incorporación de una veintena de nuevos bomberos a lo largo de este año. El objetivo del Gobierno municipal es ampliar aún más el número de efectivos mediante nuevas plazas contempladas en la próxima Oferta de Empleo Público actualmente en elaboración. A esta mejora de recursos humanos se sumará la llegada inminente de un nuevo camión con escala, un vehículo esencial para intervenciones en altura que permitirá ganar capacidad operativa y reducir tiempos de respuesta.
El acto también tuvo un marcado carácter humano. La alcaldesa entregó una figura de reconocimiento a cinco bomberos que se jubilan tras más de tres décadas de servicio, profesionales que han sido testigos de la evolución del cuerpo y de algunos de los episodios más complejos vividos por la ciudad. Entre los homenajeados se encontraba el exconcejal de Seguridad Vicente Balibrea, cuya etapa al frente del área resultó clave para la modernización del servicio y la puesta en marcha de nuevas estructuras de coordinación y planes municipales de emergencia.
Junto al reconocimiento individual, el Ayuntamiento destacó la colaboración de entidades que trabajan de forma estrecha con los servicios de emergencia. Recibieron distinciones la UCAM, Salzillo Servicios Integrales, el CIFP Hespérides y la Autoridad Portuaria de Cartagena, por su implicación en el Encuentro Nacional de Rescate en Accidentes de Tráfico celebrado en la ciudad el pasado año, una cita que convirtió a Cartagena en referencia nacional en formación y coordinación ante siniestros viales.
Precisamente la formación es otro de los pilares que sostienen el prestigio del servicio municipal. El cuerpo supera ya las 50.000 horas-persona de preparación anual a través de un programa estructurado de entrenamiento operativo que abarca desde maniobras en incendios estructurales hasta rescates en accidentes de tráfico, manejo especializado de herramientas, intervenciones con riesgo químico, rescates en altura y actuaciones en espacios confinados. Un esfuerzo silencioso que no se ve en la calle, pero que marca la diferencia cuando cada segundo cuenta.
En el día de su patrón, Cartagena no solo celebró una tradición, sino que reafirmó un compromiso: respaldar a quienes están siempre en primera línea cuando la ciudad más los necesita.













