El casco histórico de Cartagena da un nuevo paso en su transformación urbana. El consejo de administración de la Sociedad Municipal Casco Antiguo ha aprobado la adjudicación de dos actuaciones clave en la calle Morería y el entorno del Monte Sacro, con una inversión global cercana al millón y medio de euros destinada a regenerar espacios degradados, mejorar la accesibilidad y favorecer la llegada de inversión privada.
Los acuerdos han salido adelante con los votos favorables del Gobierno municipal de PP y Vox y la abstención de MC, PSOE y Sí Cartagena. La empresa Jumabeda será la encargada de ejecutar ambos proyectos. Por un lado, desarrollará la obra provisional del itinerario peatonal de la calle Morería Baja por un importe de 295.441,47 euros y un plazo de ejecución de cuatro meses. A esta licitación concurrieron dos empresas.
Por otro, la misma mercantil asumirá las obras provisionales de adecuación de viales en la Unidad de Actuación 1 del Monte Sacro, con un presupuesto de 1.272.375,70 euros y un periodo de ejecución estimado de seis meses. En este concurso participaron cuatro compañías, aunque una de ellas fue descartada tras detectarse una baja temeraria en su oferta.
La alcaldesa de Cartagena, Noelia Arroyo, ha enmarcado estas actuaciones dentro de la estrategia municipal para revitalizar el corazón histórico de la ciudad y convertirlo en foco de actividad económica y residencial. Según explicó, la intervención permitirá mejorar la conexión peatonal entre la calle Morería y vías principales como Puertas de Murcia y la calle San Fernando, facilitando la movilidad y reforzando el atractivo urbano de la zona monumental.
El proyecto también contempla la adecuación integral del Monte Sacro, un enclave estratégico donde el Ayuntamiento prevé habilitar un aparcamiento disuasorio que ayude a descongestionar el centro. La planificación municipal va más allá del tráfico, ya que se estudia destinar parte de los terrenos a residencias de estudiantes y a futuras promociones de vivienda, siempre bajo una supervisión arqueológica estricta para preservar el valor histórico del entorno.
Arroyo subrayó que este tipo de intervenciones públicas actúan como palanca para la inversión privada. Como ejemplo, recordó la reciente adquisición por parte de un inversor de la estructura del edificio de la Muralla de Tierra, un proyecto paralizado durante años que ahora se reactivará con destino residencial. Para el Ejecutivo local, este movimiento confirma que la mejora del entorno urbano genera confianza y nuevas oportunidades económicas.
Con estas decisiones, el Ayuntamiento refuerza su apuesta por la recuperación de espacios degradados del centro histórico mediante un modelo de transformación que combina accesibilidad, mejora de servicios y creación de nuevas oportunidades residenciales para los cartageneros.
Durante la misma sesión también se aprobó la venta de una parcela municipal de 1.785 metros cuadrados en Cabo de Palos, calificada para uso terciario en el planeamiento urbanístico. El terreno ha sido adjudicado a la empresa Explotaciones Agrarias del Mar Menor, única licitadora del proceso, por un importe de 552.500 euros más impuestos.
El consejo abordó además la situación de la parcela municipal de Los Mateos destinada a viviendas protegidas. A petición del concejal socialista Manuel Torres, técnicos municipales comparecieron para detallar las actuaciones de descontaminación que se están ejecutando en la zona, ofreciendo explicaciones sobre los trabajos realizados y las medidas adoptadas para garantizar la seguridad del futuro desarrollo residencial.
La batería de acuerdos consolida así una hoja de ruta municipal centrada en recuperar suelos degradados, reactivar proyectos bloqueados y generar nuevas bolsas de vivienda en áreas estratégicas, reforzando el proceso de renovación urbana que vive Cartagena en sus espacios históricos.













