La Iglesia de San Antonio María Claret, conocida popularmente como Los Padres, se convirtió en la mañana de este sábado en el epicentro emocional y espiritual de la Semana Santa de Cartagena. Por primera vez, la presentación oficial del cartel anunciador salió del ámbito institucional para celebrarse en un templo, en un acto cargado de simbolismo que reunió a fieles, cofrades y autoridades en un recinto completamente abarrotado.
El momento culminante llegó con el descubrimiento del cartel ganador del concurso, una obra titulada Cenáculo Californio, firmada por el fotógrafo Julián Contreras. La imagen, protagonizada por el grupo escultórico de la Santa Cena junto al Santísimo Cristo de los Mineros, fue recibida con un prolongado aplauso que evidenció el impacto de una obra que invita a detenerse, a mirar y a contemplar.
La alcaldesa de Cartagena destacó el carácter innovador del acto, subrayando que esta presentación inaugura una nueva forma de acercar la Semana Santa a la ciudadanía. Celebrarla en un espacio sagrado, explicó, permite integrar tradición y participación dentro de una programación de Cuaresma pensada para implicar a toda la ciudad. Un cambio de escenario que no rompe con el pasado, sino que lo refuerza desde su raíz más profunda.
La regidora recordó además la relevancia histórica de esta edición, que coincide con el centenario del primer cartel oficial de la Semana Santa cartagenera. En ese contexto, puso en valor la capacidad de la obra para “detener el tiempo” y prestigiar una tradición que forma parte de la identidad colectiva de la ciudad, tendiendo un puente entre generaciones y devolviendo la mirada a la esencia de lo que se celebra.
Desde la Junta de Cofradías, su presidente, Javier Pavía, resaltó el acierto de la ubicación elegida para el acto, señalando que una iglesia es el lugar natural para evocar los pasajes que después se trasladan a la calle en forma de procesión. Sobre la imagen ganadora, incidió en la complejidad técnica de representar un conjunto escultórico tan amplio como el de la Santa Cena, y explicó que el jurado valoró especialmente su capacidad para sintetizar uno de los momentos más intensos de la Pasión.
El orgullo fue palpable en las palabras del hermano mayor de la Cofradía California, Pedro Ayala, quien celebró que su hermandad sea la protagonista del cartel de 2026. Recordó que hablar de la Santa Cena es hablar de historia, fe y compromiso, y que la obra no solo anuncia la Semana Santa, sino que refleja la trayectoria de una agrupación fundada en 1934. Ayala agradeció también el respaldo institucional para la conservación y protección de un patrimonio que considera esencial para la ciudad.
Visiblemente emocionado, el autor del cartel, Julián Contreras, confesó que este trabajo ha sido un acto de entrega personal. Con este ya son tres los carteles oficiales que firma, pero aseguró que cada uno supone un reto distinto. En esta ocasión, explicó, buscó una atmósfera dorada, casi palpitante, que permitiera al espectador sentirse parte de la escena, como un comensal más en la mesa de la Santa Cena, reforzando la dimensión humana y espiritual del momento.
El acto estuvo acompañado por la música del grupo coral de tenores y sopranos junto al órgano, bajo la dirección de Iban Huertas, que aportó solemnidad y recogimiento a una mañana marcada por la emoción. Junto a los hermanos mayores de las cuatro cofradías, asistieron representantes institucionales y una nutrida presencia de autoridades civiles y militares, confirmando la relevancia social, cultural y religiosa de una Semana Santa que, un año más, se presenta como uno de los grandes pilares identitarios de Cartagena.










