Cartagena vuelve a reencontrarse con uno de los grandes símbolos de la Armada Española. La fragata Álvaro de Bazán tiene previsto recalar en el muelle de cruceros Juan Sebastián de Elcano entre los días 23 y 25 de enero, convirtiéndose durante todo el fin de semana en una presencia imponente y reconocible en el frente marítimo de la ciudad. Su llegada no solo refuerza el vínculo histórico entre la Armada y Cartagena, sino que también ofrece a la ciudadanía una oportunidad poco habitual de conocer por dentro uno de los buques más avanzados de la flota española.
Durante su estancia en puerto, la fragata abrirá sus puertas al público el sábado 24 de enero, en horario de mañana, de 9.00 a 13.00 horas, y por la tarde, de 15.30 a 17.30 horas. Una ocasión que permitirá a los visitantes recorrer sus instalaciones, conocer de cerca su tecnología y acercarse al día a día de la dotación que la opera, formada por cerca de doscientas personas al mando del capitán de fragata Álvaro Zaragoza Ruiz. Estas jornadas de puertas abiertas se han convertido, con el paso del tiempo, en uno de los momentos más esperados cada vez que un buque de estas características hace escala en la ciudad.
La ‘Álvaro de Bazán’, con numeral F-101, es la cabeza de serie de una clase de fragatas que supuso un salto cualitativo para la Armada Española. Construida en los astilleros de Navantia en Ferrol y botada en octubre del año 2000, tiene su base en el Arsenal ferrolano y está diseñada para misiones de escolta, defensa aérea y operaciones internacionales. Su nombre rinde homenaje al invicto Capitán General de la Mar Océano y primer marqués de Santa Cruz, figura clave de la historia naval española, cuyas hazañas en escenarios como Lepanto, Gibraltar o las Azores siguen formando parte del imaginario marítimo del país.
La presencia de este buque en Cartagena no pasa desapercibida y vuelve a subrayar el papel de la ciudad como enclave estratégico y naval de primer orden. Para muchos cartageneros y visitantes, la llegada de la fragata será también una invitación a detenerse, mirar al mar y recordar que la historia, la defensa y la tecnología siguen navegando muy cerca de casa.










