Más Allá del Centro: La Alameda

Más Allá del Centro: La Alameda

4 marzo, 2019 0 Por CRITICOS

 

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Continuamos con nuestras propuestas de rutas gastronómicas por la ciudad de Cartagena. Esta vez, queremos salir del centro, apartarnos un poco del casco histórico para descubrir otras zonas de tapeo de esta bonita ciudad mediterránea. Hemos llamado a la ruta, Más Allá del Centro: La Alameda.

Nos situamos en la acera Este de la Alameda de San Antón, y el objetivo es tomar, al menos una tapa, en cada uno de los bares, desde La Isleña hasta La Teja, pasando por Carrots, La Mina, La Mar Salá y Alameda Tapas.

Empezamos por La Isleña, un restaurante de origen gaditano, centrado en los productos del mar. Como casi siempre, cuando empezamos una ruta, en el primer local de la misma, solemos pedir más de un plato. Cosas del ansia. En la Isleña, probamos unos buñuelos de bacalao que estaban muy sabrosos, destacando el sabor a ajo y perejil que caracteriza a esta popular tapa.


Seguidamente, probamos unos mejillones al vapor y unas almejas reales al ajillo. Los mejillones no defraudaron a nadie, carnosos y con sabor. Las almejas eran bastante grandes y estaban en su punto, con un caldo estupendo para mojar pan. Nos queda pendiente volver para probar el arroz con dorada salvaje y calamar.


Pasamos al siguiente local de nuestro camino culinario y entramos en Carrots. Un local con buenas tapas donde pudimos probar una magnífica tortilla de patatas con cebolla. La tortilla estaba poco hecha por dentro, al estilo de otros lugares de España como Toledo o Madrid. Muy sabrosa. También probamos unas patatas bravas. Estaban muy buenas, con un toque picante sutil, pero con personalidad.


La Taberna La Mina es la siguiente parada de esta ruta. Decir que La Taberna es un lugar más para estar sentado a la mesa y disfrutar de una buena cena. La disposición de las mesas bloquea, casi por completo, la barra. Nosotros, pudimos hacernos un hueco en la barra y el personal fue muy amable con nosotros, al permitir utilizar la misma.

Aquí probamos un buen pulpo a la cartagenera. Mientras esperábamos el plato, nos pusieron para acompañar las cervezas, unas patatas fritas caseras deliciosas.


Ya con el pulpo sobre la barra, pudimos deleitarnos con el sabor maravilloso de la receta cartagenera. Estaba tierno, ya que en los restaurantes suelen darle un golpe de cocción que salva uno de los principales hándicaps de este tradicional plato de Cartagena: la dureza.


Pasado el meridiano de esta ruta más allá del centro, nos acoplamos en La Mar Salá. Un sitio de, como su nombre indica, productos del mar. No teníamos claro qué pedir. El camarero nos propuso unos pinchos de carne. Nos equivocamos. La próxima vez, nos decantaremos por el pescado.


 

Estamos a punto de completar el 80% de la ruta, para ello, visitamos La Alameda Tapas, un local con un largo recorrido en la vida cartagenera. Aquí, nos decantamos por los montaditos, dos malasombras (jamón y hueva) y un fronterizo (lomo y chorizo). De buen aspecto, con un pan crujiente. Acompañado de patatas fritas.


Hemos llegado al último bar de la ruta. La Teja. Aquí probamos, posiblemente, la mejor tapa de todo el camino. Paco Porras, una mini tosta compuesta de tomate, tocino y ajos tiernos. Esta combinación de elementos es una bendición del cielo. El tocino, de una textura cremosa, junto con el ajo tierno finamente cortado y el refrescante tomate sobre un buen pan, elevan la calidad de esta ruta y es una gran recompensa para su finalización


Después de la realización de la ruta, pasamos por la Cervecería La Gas y nos tomamos una merecida cerveza escuchando buena música y recordando tiempos pasados.


 

Críticos de Cocina.

 

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