La política municipal vive a menudo de sobresaltos breves que, durante unas horas, parecen capaces de alterar el rumbo de una legislatura. Pero también hay momentos en los que esos movimientos terminan resolviéndose con una decisión clara para preservar la estabilidad institucional. Es lo que ha ocurrido en el Ayuntamiento de Cartagena tras la salida del concejal Diego Salinas de Vox, una situación que había generado expectación sobre el futuro del acuerdo de gobierno entre el Partido Popular y la formación de Santiago Abascal.
La alcaldesa, Noelia Arroyo, anunció tras la reunión de la Junta de Gobierno que el Ejecutivo municipal mantendrá intacta su estructura y las competencias actuales de los concejales, garantizando así la continuidad del pacto suscrito al inicio de la legislatura. Con esta decisión, el Gobierno local pretende evitar que un movimiento interno en uno de los grupos políticos termine afectando al funcionamiento de la administración municipal.
Arroyo explicó que, tras conocer la decisión de Salinas de abandonar Vox, mantuvo conversaciones tanto con el propio concejal como con el portavoz del grupo municipal de la formación para analizar la nueva situación y asegurar que el acuerdo de gobierno no se vea alterado. Según indicó, de esos contactos se desprende una voluntad compartida de mantener la estabilidad institucional y continuar desarrollando el programa de gobierno pactado para Cartagena.
En ese sentido, la alcaldesa subrayó que el grupo municipal Vox ha manifestado su intención de seguir trabajando dentro del Ejecutivo para culminar los compromisos adquiridos al comienzo de la legislatura. Al mismo tiempo, Diego Salinas ha trasladado su disposición a seguir contribuyendo a la estabilidad del Gobierno municipal, aunque lo hará desde fuera del grupo municipal con el que concurrió a las elecciones.
La reorganización derivada de esta situación no supondrá cambios en las delegaciones ni en las responsabilidades de los concejales. Sí se producirá, en cambio, un relevo en la tenencia de Alcaldía contemplada en el acuerdo entre ambas formaciones. Gonzalo López Pretel asumirá ese puesto y ejercerá como vicealcalde, mientras que el grupo municipal Vox designará a los dos concejales que ocuparán sus puestos en la Junta de Gobierno.
Durante su comparecencia, Arroyo quiso restar dramatismo al episodio político y defendió que este tipo de circunstancias forman parte de la vida interna de los partidos. A su juicio, lo verdaderamente relevante es que no terminen desestabilizando las instituciones. Por ello agradeció públicamente la actitud de los concejales implicados y destacó que, en esta ocasión, ha primado la responsabilidad con los ciudadanos frente a cualquier tensión interna de partido.
En la misma comparecencia intervino el portavoz de Vox, Gonzalo López Pretel, quien confirmó que la situación se ha resuelto manteniendo intactos los compromisos alcanzados entre su formación y el Partido Popular al inicio de la legislatura. Según explicó, Vox conservará la misma presencia en la Junta de Gobierno y en los diferentes órganos municipales donde participa el Ejecutivo local.
López Pretel también se refirió a los movimientos que, según señaló, se han producido en algunos sectores de la oposición tras conocerse la salida de Salinas del partido. En este sentido, aseguró que el Gobierno municipal seguirá trabajando con normalidad en el desarrollo del programa de gobierno acordado, al tiempo que reiteró que el objetivo del Ejecutivo local es continuar centrado en la gestión diaria y en el cumplimiento de los compromisos adquiridos con los cartageneros.
La decisión anunciada por la alcaldesa pretende cerrar cuanto antes un episodio que, durante unos días, había abierto interrogantes sobre el equilibrio político del Ayuntamiento. Con la estructura del Gobierno intacta y el pacto reafirmado, el Ejecutivo municipal busca trasladar un mensaje de continuidad en una legislatura que encara ahora su segunda mitad.













