Los planes para la integración de Cartagena con su puerto han vivido en este 2025 un punto de inflexión que la alcaldesa, Noelia Arroyo, no dudó en calificar como un “avance decisivo”. Lo hizo este martes, 16 de diciembre, durante un desayuno informativo celebrado con los medios de comunicación, convocado por el presidente de la Autoridad Portuaria de Cartagena, Pedro Pablo Hernández, en la antesala del último Consejo de Administración del año.
En un clima de balance y perspectivas, Arroyo quiso comenzar reconociendo el trabajo del equipo directivo y gestor de la Autoridad Portuaria, destacando unos resultados que, a su juicio, confirman el papel estratégico del puerto en el desarrollo económico de la ciudad. El crecimiento del tráfico de cruceros, la transformación progresiva de la fachada marítima y la consolidación del espacio portuario como escenario de grandes eventos se han convertido, señaló, en pilares fundamentales de esa Cartagena que mira al mar no solo como paisaje, sino como oportunidad.
La alcaldesa subrayó también el aumento de la actividad portuaria y la necesidad de no perder el impulso en proyectos clave para el futuro, entre ellos El Gorguel. Un proyecto al que, dejó claro, “no hemos renunciado”, reivindicando su viabilidad y su encaje dentro de un modelo de desarrollo compatible con el medioambiente y el crecimiento económico.
En ese horizonte de integración, Arroyo situó como determinantes dos iniciativas ya en marcha: el proyecto Faro a Faro, que recorre diez kilómetros de litoral hasta Cala Cortina, y la regeneración de la fachada marítima del puerto urbano. Ambos, afirmó, son esenciales para culminar una relación puerto-ciudad más abierta, accesible y coherente. En este sentido, detalló el trabajo coordinado que se está desarrollando en distintos puntos del frente litoral: Cala Cortina, los entornos de San Isidro y Santa Florentina por parte del puerto, y San Leandro y el Vial del Espalmador desde el Ayuntamiento, actuaciones que tendrán continuidad en 2026. A todo ello se suma la adquisición de las 90 hectáreas del Monte de Galeras, una operación que, según la regidora, “garantiza una integración plena”.
El incremento de cruceristas fue otro de los aspectos destacados, enmarcado dentro del Plan Estratégico de Turismo del municipio. Arroyo recordó que se trata de un modelo basado en la calidad y no en la cantidad, una estrategia que está ofreciendo resultados visibles en el aumento de escalas y visitantes, con un impacto directo en la economía local.
Más allá de la actividad estrictamente portuaria, la alcaldesa reivindicó el puerto como un espacio emblemático para acoger eventos de gran formato, con un retorno económico y social notable. La Ocean Race o el refuerzo de la programación cultural y festiva son ejemplos, dijo, de una línea de trabajo que define la identidad de la ciudad. “Es el espacio que tenemos que seguir aprovechando para atraer nuevos eventos de gran formato y de gran calidad”, subrayó.
En cuanto al papel logístico del puerto, Arroyo insistió en la necesidad de avanzar para que Cartagena se consolide como una gran plataforma del Mediterráneo. En este punto, apeló directamente a SEPES para desbloquear el desarrollo de la Zona de Actividades Logísticas de Los Camachos, recordando que la decisión sobre su gestión o su posible acuerdo con la Comunidad Autónoma corresponde al propietario del suelo, el propio SEPES.
Finalmente, volvió a defender con firmeza el proyecto de ampliación de El Gorguel, comparándolo con otras grandes infraestructuras ejecutadas en España con las correspondientes medidas compensatorias y evaluaciones ambientales, como la ampliación del aeropuerto de El Prat. Arroyo destacó, además, el reconocimiento internacional del puerto de Cartagena, único en el mundo en formar parte de la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza, como aval de su compromiso ambiental.
Para la alcaldesa, los reiterados rechazos a El Gorguel han respondido a “motivos arbitrarios y políticos”, una situación que, aseguró, no llevará al olvido del proyecto. La tramitación continuará, afirmó, de la mano del Puerto, la Comunidad Autónoma y el Ayuntamiento, con la convicción de que el futuro de Cartagena pasa, inevitablemente, por un puerto plenamente integrado en la vida y el desarrollo de la ciudad.










