El Ayuntamiento de Cartagena se sitúa al frente del primer gran proyecto estratégico de la Asociación de Municipios del Campo de Cartagena, una alianza comarcal impulsada por la alcaldesa Noelia Arroyo con el objetivo de diseñar y ejecutar iniciativas de alcance supramunicipal capaces de atraer financiación europea y generar desarrollo real en el territorio. El proyecto, denominado Agricultura Multifuncional del Secano en el Campo de Cartagena, ha logrado una subvención de 1,6 millones de euros procedentes de la Fundación Biodiversidad y fondos FEDER, destinada a revitalizar el cultivo del algarrobo, uno de los grandes símbolos de la agricultura tradicional de secano de la comarca.
La iniciativa beneficiará de forma directa a Cartagena y a los municipios de San Javier, Fuente Álamo, San Pedro del Pinatar, La Unión, Los Alcázares y Torre Pacheco, consolidando una visión comarcal que trasciende los límites administrativos para abordar retos comunes desde la cooperación. La asociación de municipios, formalizada hace ahora un año bajo el liderazgo de Cartagena, nació precisamente con esa vocación: sumar fuerzas, generar sinergias y acceder de forma conjunta a programas europeos que, de manera individual, resultarían más difíciles de alcanzar.
Este primer éxito no solo supone la llegada de una importante inversión al territorio, sino que valida el modelo de gobernanza compartida que la alcaldesa ha defendido desde el inicio. Noelia Arroyo ha subrayado que el proyecto del algarrobo es un ejemplo claro de cómo la unión de los municipios del Campo de Cartagena permite aspirar a financiación europea y poner en marcha proyectos transformadores. Un cultivo históricamente ligado al paisaje y a la identidad rural de la comarca se convierte ahora en una oportunidad para generar bioeconomía, empleo verde y protección ambiental, alineando tradición y futuro.
La ejecución del proyecto recaerá en una agrupación en la que participan, junto al Ayuntamiento de Cartagena, el Centro Tecnológico de Energía y Medio Ambiente (CETENMA), la Asociación Naturalista del Sureste (ANSE) y la Asociación para la Recuperación del Bosque Autóctono (ARBA). Se trata de un enfoque integrador que combina conservación de la biodiversidad y desarrollo socioeconómico rural, apostando por prácticas agrícolas sostenibles, modelos de gobernanza participativa, impulso al emprendimiento verde vinculado a la algarroba y programas de formación especializada.
Este modelo de colaboración público-privada y asociativa no es nuevo en Cartagena. Ya ha demostrado su eficacia en proyectos emblemáticos como El Bosque Romano en Canteras, que une restauración ambiental y puesta en valor del patrimonio histórico romano, o Spartaria, centrado en la recuperación del esparto como cultivo sostenible y base para la artesanía y la bioeconomía local. A ello se suman otras actuaciones de restauración forestal y recuperación de la biodiversidad desarrolladas junto a ARBA en distintos puntos del municipio, como el entorno de Fajardo, con el objetivo de regenerar el bosque mediterráneo autóctono y mejorar la conectividad ecológica.
Todas estas iniciativas, cofinanciadas con fondos europeos y desarrolladas en alianza con entidades conservacionistas y centros tecnológicos, han funcionado como auténticos laboratorios de innovación territorial. Han permitido definir metodologías, generar confianza entre administraciones y tejido asociativo y sentar unas bases de trabajo que ahora se proyectan a escala comarcal con el proyecto del algarrobo.
En los próximos meses, las entidades colaboradoras abordarán los trámites técnicos y administrativos necesarios para formalizar la recepción de la subvención. Una vez completado ese proceso, arrancará la ejecución de un proyecto que aspira a situar al algarrobo como eje de una bioeconomía circular, sostenible y resiliente para todo el Campo de Cartagena, y a demostrar que la nueva asociación de municipios no es solo una estructura formal, sino una herramienta eficaz para generar oportunidades, cohesión territorial y futuro compartido.











