sto del Lago, Cristo de los troveros

Los trovos sustituyen a las saetas y marcan un hito en el Vía Crucis del Viernes de Dolores, dando al popular Cristo del Lago una nueva identidad como símbolo de tradición e innovación en la Semana Santa cartagenera.

Más del autor

‘Y la cantera, ¿pa’cuando?’

‘La última bala’

‘Me han birlado 100 euros y 4 puntos’

‘El desajustado reloj de las fiestas’

¿Por qué me hago tantas preguntas?’

Últimos artículos

La imagen de Jesús de la Divina Misericordia se ha convertido este Viernes de Dolores en la primera al que se le tributan trovos cantados en lugar de saetas en su ‘camino de la cruz’.

Publicidad

El germen estuvo en el acto de presentación del cartel procesionista de la Cofradía del Cristo de la Divina Misericordia que tuvo lugar a finales de enero en la iglesia de la Caridad, el cual fue enriquecido por una exaltación trovera hacia la talla que en su día creó el ilustre imaginero Francisco Salzillo. Gustó mucho y se decidió trasladar esas sensaciones a cielo abierto y en el movimiento del ‘vía crucis’ del Viernes de Dolores, siendo los trovos los que potencien la singularidad del cortejo sustituyendo a las tradiciones saetas.

La experiencia ha dado resultado pues gustó a propios y espectadores del cortejo pasionario integrado por San Juan, María de los Desamparados y el conocido popularmente como ‘Cristo del Lago’, que ahora amplía su apodo al de ‘Cristo de los troveros’.

Las tres imágenes, sobre sus tronos, escucharon los primeros trovos (malagueñas por quintillas) de este histórico día en la salida desde la capilla de la plaza de la Merced (‘El Lago’), siendo los troveros asistentes Pedro Santos, Juan Santos ‘El Baranda’, Juan Ortega Madrid, Fernando Buendía, Ginés Ros Fernández, Irene Vicente, Paco Paredes y Pedro Jesús López Salmerón, presidente de la Asociación Trovera José María Marín.

La procesión se puso en marcha, con sus 14 estaciones, coincidiendo algunas con los trovos dedicados en el recorrido, como el que ofreció Irene Vicente entre la sede de Capitanía General y el monumento al procesionista, para después ser la unionense la que puso voz y cantó la que le ira diciendo Buendía en la entrada a la calle de Santa Florentina. En ambas ocasiones eran guajiras, como también lo fue la muy especial dedicada a la patrona, la Virgen de la Caridad, en su real basílica menor. ¿Por qué guajiras?, preguntamos. “Porque es el palo del canto, que es la estrofa poética y décima espinela”, explicaban a este diario Salmerón y ‘El Baranda’.

Publicidad

El ‘camino de la cruz’ continuó por el corazón del casco antiguo de la trimilenaria ciudad, con momento especial cuando el Cristo ‘saludó’ en elevación, por parte de sus portapasos, a la Caridad. Después, regreso al punto de partida con encuentro de tronos y canto de la Salve, cerrando una procesión diferente a las clásicas de la ciudad (los protagonistas no llevan el típico vestuario de penitente) y que por ello enriquece la Semana Santa. También destacar la amplia representación de autoridades y altos cargos civiles, militares, vecinales y policiales.

(Visited 5 times, 5 visits today)
Publicidad

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí

Carlos Illán
Carlos Illán
es periodista especializado en información local, con una extensa trayectoria en Cartagena, La Unión y el conjunto del Campo de Cartagena. A lo largo de su carrera ha estado vinculado al periodismo de proximidad, participando en la creación y dirección de distintos medios digitales centrados en la actualidad local. Colabora como autor en ¿Dónde Comemos? Cartagena, donde aporta su conocimiento del territorio y una mirada cercana a la realidad social, cultural y cotidiana de la Comarca del Campo de Cartagena
Caricatura sobre la necesidad de un Palacio de Justicia en Cartagena
Publicidad

Síguenos
en redes

3,718FansMe gusta
3,125SeguidoresSeguir
1,504SeguidoresSeguir
59SuscriptoresSuscribirte

La viñeta semanal

Caricatura sobre la necesidad de un Palacio de Justicia en Cartagena

Noticias

Restaurantes