Hay grupos que, cuando alcanzan el éxito, miran hacia fuera. Y luego está Arde Bogotá, que ha decidido seguir mirando a Cartagena incluso desde lo más alto. La banda cartagenera acaba de estrenar Instrucciones, el primer adelanto de su esperado tercer disco, y lo ha hecho llevando nuevamente el nombre de su ciudad como carta de presentación. No solo en la música, también en la imagen.
El videoclip del tema, dirigido por Guillermo Aliaga y grabado íntegramente en Cartagena con la colaboración de la Film Office municipal, tiene como gran protagonista un lugar cargado de memoria industrial y naval: el antiguo taller de óptica de la Armada en Los Barreros.
No es una elección casual. El edificio, hoy propiedad del Ayuntamiento, posee una estética poderosa y reconocible. Su inconfundible torre, utilizada durante décadas para pruebas de periscopios de submarinos y calibración de telémetros ópticos vinculados al Arsenal, se ha convertido con el paso del tiempo en uno de esos rincones que resumen el carácter industrial y marítimo de Cartagena mejor que cualquier postal turística.
Arde Bogotá entiende bien ese lenguaje. La banda formada por Antonio García, Dani Sánchez, Pepe Esteban y José Ángel Mercader lleva años construyendo una identidad artística profundamente ligada a su origen. Mientras otros grupos esconden el acento de su tierra, ellos lo convierten en bandera. Y esa conexión vuelve a quedar clara en un videoclip que no utiliza Cartagena como simple decorado, sino como parte del relato.
La elección del antiguo taller de óptica aporta además una dimensión simbólica interesante. Un espacio creado para mirar lejos, para orientarse en el mar y calcular distancias, convertido ahora en escenario de una banda que ha conseguido proyectarse desde Cartagena hacia toda España y buena parte de Latinoamérica sin perder nunca sus raíces.
El estreno de Instrucciones llega después del enorme impacto que dejaron La noche y Cowboys de la A3, los dos trabajos que consolidaron definitivamente al grupo como una de las referencias del rock nacional actual. En esta nueva etapa, la banda apuesta por un sonido todavía más contundente y eléctrico. El tema, producido por Joe Chiccarelli y grabado en los legendarios EastWest Studios, recupera guitarras afiladas, fuerza rítmica y ese tipo de estribillos que parecen diseñados para ser coreados por miles de personas.
Y precisamente miles de personas fueron las que comprobaron hace apenas unos meses la dimensión del fenómeno durante el festival Cartagena Suena 2025, donde la banda reunió a cerca de 37.000 asistentes en la cuesta del Batel durante dos jornadas de conciertos. Una cifra que confirma algo que en Cartagena ya nadie discute: Arde Bogotá ha dejado de ser solo un grupo de música para convertirse en uno de los mayores embajadores culturales que ha tenido la ciudad en décadas.
Con Instrucciones, Cartagena vuelve a sonar, pero también vuelve a verse. Entre muros industriales, historia naval y guitarras eléctricas, la ciudad aparece una vez más convertida en escenario y símbolo de una banda que sigue empeñada en demostrar que se puede conquistar el panorama musical nacional sin dejar atrás el lugar del que uno viene.













