El mar dejó su huella hace ya dos años, pero en El Portús el tiempo no ha terminado de cerrar la herida. Ahora, el Ayuntamiento de Cartagena da un paso más para recuperar uno de sus enclaves más singulares, poniendo en marcha una intervención que busca devolver la seguridad y la estabilidad a un paseo marítimo que convive, demasiado de cerca, con la fuerza del Mediterráneo.
El expediente OM2026/16 ya está en la Plataforma de Contratación del Sector Público y contempla una inversión de 58.442,93 euros para reparar los desperfectos acumulados en viales y escolleras de El Portús. La actuación, con un plazo de ejecución de apenas tres semanas, llega tras meses de seguimiento técnico y decisiones administrativas que han ido marcando el ritmo de una intervención necesaria.
El foco está puesto en el paseo marítimo, especialmente en su zona oeste, donde la aparición de un socavón ha encendido todas las alarmas. No es solo una cuestión estética. El riesgo afecta tanto al tránsito de personas como a la estabilidad de las edificaciones cercanas, en un entorno donde la línea entre lo urbano y lo natural es especialmente delicada.
La obra se plantea desde la base, literalmente. Se retirará el pavimento dañado, se demolerán las zonas comprometidas y se excavará hasta encontrar terreno firme. A partir de ahí, se levantarán dos muros de hormigón armado: uno pensado para hacer frente al embate del oleaje y otro destinado a proteger las cimentaciones de las viviendas próximas, reforzando su seguridad frente a futuros episodios de desgaste.
El proyecto no se queda en lo estructural. También incluye la reposición de servicios esenciales como el alumbrado o la red de agua potable, además de la recuperación del muro de mampostería y del pavimento de terrazo, elementos que forman parte de la identidad visual del paseo y de la memoria cotidiana de quienes lo recorren.
Detrás de esta actuación está el recuerdo del temporal de marzo de 2024, que castigó con especial dureza las zonas este y oeste del paseo marítimo. La primera ya fue objeto de una reparación urgente en 2025, pero la segunda quedó pendiente, agravándose con el paso de los meses. En mayo de ese mismo año, los técnicos confirmaron que los daños avanzaban, haciendo inevitable una intervención más profunda.
El recorrido administrativo ha seguido su curso desde entonces. La Junta de Gobierno Local aprobó el proyecto en noviembre de 2025, trasladándolo al área de Litoral para su contratación, y meses después, en febrero de 2026, el Gobierno municipal solicitó a la Demarcación de Costas la autorización necesaria para actuar sobre el dominio público marítimo-terrestre.
Ahora, con el proceso en marcha, El Portús se prepara para una obra breve pero decisiva. Porque en lugares como este, donde el paisaje es también forma de vida, cada reparación es algo más que una obra: es una forma de proteger lo que el mar, con su belleza y su fuerza, nunca deja de poner a prueba.











