Hay sonidos que no envejecen. El de un motor clásico, afinado con mimo y memoria, es uno de ellos. Este domingo 22 de marzo, Cartagena volverá a escucharlo desde primera hora de la mañana, cuando las inmediaciones del Palacio de Deportes se conviertan en un pequeño túnel del tiempo sobre dos ruedas. No será una competición al uso, ni falta que le hace. Será, más bien, un homenaje vivo a una forma de entender el motociclismo que ya no corre, pero sigue latiendo.
El Motoclub Cartagena, en colaboración con el Ayuntamiento a través del Servicio de Deportes, pone en marcha la 47ª edición del Trofeo Corpus, una cita que ha sabido mantenerse fiel a su esencia. A partir de las 10:00 horas, las motos clásicas volverán a tomar el asfalto en una recreación cuidada de aquellas carreras que, décadas atrás, recorrían las calles de la ciudad. Aquí no hay cronómetro ni podio, pero sí respeto por la historia, por las máquinas y por quienes las mantienen vivas.
Durante la presentación del evento, el concejal de Deportes, José Martínez, subrayó el valor de una jornada que trasciende lo deportivo para convertirse en un acto de cultura popular. Porque cada moto que desfila no es solo un vehículo, sino una pieza de historia que se mueve, que suena y que emociona. Y en ese equilibrio entre lo técnico y lo sentimental es donde el Trofeo Corpus encuentra su identidad.
A las categorías habituales de motos clásicas de velocidad se sumará una exhibición de trikers, aportando un contraste llamativo y contemporáneo dentro del ambiente retro que define la jornada. Además, la mirada hacia el futuro llegará de la mano de los alumnos de la UPCT, que presentarán un prototipo diseñado y construido por ellos mismos, demostrando que la pasión por la ingeniería y el motor sigue teniendo relevo generacional.
Será, en definitiva, una mañana para detenerse, observar y dejarse llevar por el eco de otra época. Cartagena no solo recordará cómo eran aquellas carreras; las volverá a sentir, aunque sea a velocidad reducida. Porque hay tradiciones que no necesitan correr para seguir avanzando.













