La Junta de Gobierno Local ha dado luz verde a la generación de crédito del Plan de Actuación Integrado (PAI) RECREA. La alcaldesa, Noelia Arroyo, que ha presidido la reunión, lo definió como un “paso decisivo” para activar las primeras licitaciones y obras de un proyecto que suma 14.786.683 euros. Sobre el papel, la cifra es contundente: 8.872.010 euros proceden del Fondo Europeo de Desarrollo Regional (FEDER) 2021-2027, el 60% del total; los 5.914.673 euros restantes los aportará el Ayuntamiento.
Cartagena conoce bien este lenguaje. Planes integrales, fondos europeos, porcentajes de cofinanciación, cronogramas que miran a 2030. También conoce la otra parte: los retrasos, las reformulaciones, las obras que tardan en llegar al barrio al que se prometieron. Por eso conviene detenerse en los datos y, sin restarles importancia, recordar que el verdadero termómetro no está en el Boletín ni en la sala de prensa, sino en la calle.
El Plan RECREA se articula en tres grandes operaciones. La primera, ‘Re-Crea un barrio vivo’, contará con 5,6 millones de euros destinados a acciones de regeneración social en los barrios. La segunda, ‘Conectar para avanzar’, dispondrá de 4,1 millones para mejorar accesibilidad y movilidad entre zonas del municipio. La tercera, ‘Economía Creativa’, manejará 4,9 millones con el objetivo de dinamizar la actividad económica y cultural en distintos entornos urbanos.
Las cantidades están distribuidas y el calendario municipal también. Este año, el Ayuntamiento aportará 1,4 millones de euros; en 2027 serán 2,4 millones; en 2028, 1,6 millones; y en 2029 se cerrará con una última anualidad de 333.200 euros. El periodo de justificación de las actuaciones se extiende hasta el tercer trimestre de 2030, un margen amplio que permite planificar, pero que también diluye la inmediatez de los resultados.
La alcaldesa ha señalado que, tras esta aprobación, podrán iniciarse “de inmediato” los procedimientos de licitación de las primeras obras y servicios vinculados al RECREA. Y ha citado barrios concretos: San Antón, Barrio Peral, Los Barreros, San Félix, José María Lapuerta y Los Dolores. Nombres que en Cartagena no son abstractos; son calles con aceras levantadas, plazas pendientes de reforma, equipamientos que necesitan más que una memoria técnica.
La ciudad ha aprendido a escuchar con prudencia. No es escepticismo gratuito, sino memoria. Muchos proyectos han comenzado con cifras similares y con declaraciones igualmente firmes. Algunos han llegado a buen puerto. Otros se han quedado en fases preliminares o han avanzado con una lentitud que terminó por enfriar cualquier entusiasmo inicial.
RECREA tiene financiación asignada y respaldo formal. Eso no es menor. Pero la verdadera credibilidad empezará cuando se publiquen las licitaciones, cuando las máquinas entren en los barrios y cuando los vecinos comprueben que la regeneración no es un concepto, sino una obra concreta, medible y útil.
Hasta entonces, Cartagena seguirá en ese punto intermedio entre la aprobación y la realidad. Un terreno conocido, donde los millones existen, pero todavía no transforman nada.












