La mañana de hoy ha vuelto a confirmar la fuerza de la lectura compartida en Cartagena. Miles de jóvenes han participado en el segundo encuentro telemático de la temporada de los Premios Mandarache y Hache 2026, una cita que ha tenido como protagonista a Beatriz Giménez de Ory, finalista al Premio Hache 2026 por su novela juvenil Las cien tormentas. Desde la biblioteca del Colegio Salesianos de Cartagena, con público en directo, el encuentro ha conectado por videollamada a más de 25 centros educativos de la ciudad, permitiendo que el alumnado conversara con la autora y le trasladara sus preguntas en tiempo real.
La sesión, conducida por Estela Santos y Guillermo Carrasco, ha mantenido un tono cercano y reflexivo, guiando el diálogo hacia el proceso creativo, los temas que atraviesan la obra y la experiencia personal de la lectura. La conversación no solo se vivió en directo, sino que amplía ahora su recorrido: el encuentro se difundirá a través del canal de YouTube del programa Mandarache y su versión sonora se convertirá en un nuevo episodio de Hableemos, el espacio radiofónico de Radio Mandarache.
Licenciada en Filología Hispánica y profesora de Lengua y Literatura desde finales de los noventa, Beatriz Giménez de Ory ha construido una trayectoria sólida y reconocida, con especial dedicación a la literatura infantil y juvenil. Premios como el Nacional de Literatura Infantil y Juvenil, que recibió en 2021, avalan una obra marcada por la sensibilidad, el cuidado del lenguaje y la atención a los mundos emocionales de la infancia. En Las cien tormentas, la autora propone una historia con resonancias de fábula: Babbo, un hombre solitario que carga con recuerdos dolorosos convertidos en pequeñas piedras de colores, emprende un viaje que lo llevará hasta Vallande y al encuentro inesperado con una niña capaz de ofrecerle algo que creía perdido: pertenencia y afecto.
A lo largo del diálogo con los jóvenes lectores, la novela se reveló como un relato sobre la transformación posible cuando el reconocimiento y el cariño irrumpen en una vida marcada por la tristeza. Aventuras, advertencias mágicas y vínculos nuevos se entrelazan para hablar, en el fondo, de segundas oportunidades y de la capacidad de la comunidad para cambiar destinos.
Con encuentros como este, el Proyecto Mandarache de Educación Lectora, impulsado desde 2004 por el Área de Juventud del Ayuntamiento de Cartagena, reafirma su papel como referencia en mediación lectora juvenil. La combinación de experiencias presenciales y formatos digitales sigue demostrando que la lectura, cuando se comparte y se dialoga, se convierte en un espacio vivo donde las historias cobran sentido colectivo y los jóvenes lectores se reconocen como parte activa de la cultura.











