Cartagena suma un nuevo punto de encuentro urbano pensado para quienes pasean la ciudad con correa en la mano y perro al lado. Junto al estadio municipal Cartagonova, en pleno Parque de La Rambla, ha abierto sus puertas un nuevo parque canino que amplía la red de espacios destinados al bienestar animal y a la convivencia vecinal. Son más de 1.300 metros cuadrados con zonas de sombra y elementos de juego para canes, concebidos no solo como área de esparcimiento, sino como una pequeña pieza más del paisaje cotidiano del barrio.
La ciudad ya contaba con una instalación similar junto al Parque de la Rosa, en Ciudad Jardín, pero este nuevo espacio refuerza una idea que el Ayuntamiento quiere extender por todo el municipio: integrar a las mascotas en la planificación urbana. Así lo dejó claro el concejal de Sanidad, Gonzalo López Pretel, que este 13 de enero asistió a la apertura acompañado por el edil de Nuevas Tecnologías, Diego Lorente. Ante los medios, López Pretel avanzó que este parque no es un hecho aislado, sino el primero de una serie de nuevas áreas caninas que verán la luz próximamente.
Aunque los emplazamientos definitivos aún se están concretando, el concejal sí adelantó dos futuras ubicaciones que ya están sobre la mesa: El Palmeral de Cabo de Palos y el Parque de los Exploradores de Santa Ana. Lugares muy distintos entre sí, pero con algo en común: la necesidad de espacios ordenados donde las mascotas puedan correr y socializar sin generar conflictos con otros usos del parque.
Desde el Área de Sanidad, explican, el trabajo se está haciendo con oído atento. Contacto directo con vecinos y propietarios de animales, escucha activa de las demandas reales y presupuestos ya aprobados para que las ideas no se queden en papel. “Estamos escuchando lo que la gente necesita”, subrayó López Pretel, marcando una línea de actuación que busca equilibrar civismo, bienestar animal y calidad de vida urbana.
Con este nuevo parque canino, Cartagena no solo añade metros cuadrados para perros; añade también una forma de entender la ciudad más cercana, más vivida y más consciente de que, en muchos hogares, las mascotas son ya parte de la familia y del pulso diario de las calles.










