El centro de la capital de España se detuvo este viernes 23 de enero para dejarse llevar por la alegría, la música y el colorido del Carnaval de Cartagena. Un llamativo pasacalles transformó la céntrica calle Preciados, desde Callao hasta la Puerta del Sol, en un gran escenario festivo al aire libre, sorprendiendo a madrileños y turistas de todo el mundo que no dudaron en detenerse para disfrutar del espectáculo.
La acción, enmarcada dentro de las actividades que Cartagena ha trasladado a Madrid con motivo de la Feria Internacional de Turismo (FITUR), se convirtió en un potente escaparate para promocionar una de las fiestas más singulares del sureste español, que aspira a ser declarada de Interés Turístico Nacional. Coreografías vibrantes, fantasía en el vestuario y una energía contagiosa tomaron la calle, despertando aplausos, sonrisas y móviles en alto entre los viandantes.
El Carnaval de Cartagena desplegó en pleno corazón de Madrid toda su creatividad, demostrando que se trata de una celebración viva, dinámica y con personalidad propia, capaz de conectar con públicos muy diversos. La música y el ritmo rompieron la rutina urbana durante unos minutos, convirtiendo una jornada cualquiera en una experiencia festiva inesperada.
La alcaldesa de Cartagena, Noelia Arroyo, subrayó la potencia de estas fiestas como seña de identidad y motor turístico, destacando que “queremos que todo el mundo conozca nuestro Carnaval”. En sus palabras, esta celebración es mucho más que una cita puntual en el calendario: es “el escaparate de una ciudad viva todo el año, con una oferta de actividades culturales, festivas y musicales” que refuerzan la proyección de Cartagena como destino turístico.
Con esta acción, el Carnaval de Cartagena no solo conquistó una de las calles más transitadas de Madrid, sino que dejó claro que su espíritu festivo no entiende de fronteras y que su ambición de reconocimiento nacional se apoya en una identidad sólida, creativa y profundamente compartida por toda una ciudad.










