En una noche que ya forma parte de la historia reciente del Carnaval cartagenero, Los Robinsones de la Isla se alzaron con el triunfo en el XXIII Concurso Nacional de Chirigotas “Ciudad de Cartagena” celebrado en el auditorio El Batel este viernes 13 de febrero. Con un total de 228 puntos, la chirigota del barrio de Santa Lucía convenció al jurado y al público presentes con una actuación cargada de ingenio, humor y crítica social que repasó figuras señeras de la ciudad como Antoñico el Lotero, Isaac Peral, Carmen Conde o Pérez-Reverte, al tiempo que combinó guiños a la rivalidad con la capital huertana y referencias a líderes globales como Putin, Trump o Maduro. Su vestuario, sorprendente y festivo, los mostró caracterizados al estilo de la última cena de Jesús y sus discípulos, escena que arrancó risas y aplausos entre un auditorio entregado.
En un podio reñido por la calidad de todas las agrupaciones, el segundo lugar fue para Jalullo con 201 puntos y el tercer premio recayó en Los Pico Esquina con 182 puntos; completaron la clasificación Los Funde Plomos y Las Chochonis. La gala, un ejemplo de la riqueza cultural y satírica del Carnaval, fue retransmitida en directo por YouTube, gracias a la iniciativa del Ayuntamiento de Cartagena para acercar estas fiestas a toda la comunidad.
La fiesta, sin embargo, aún no ha concluido. Debido a los avisos de la AEMET que pronosticaban rachas de viento de hasta 80 km/h para este sábado, la Federación de Carnaval de Cartagena ha decidido trasladar el Gran Pasacalles al domingo 15 de febrero a las 18:00 horas, preservando así la seguridad de participantes y espectadores. El recorrido, tradicional y esperado por miles de personas, partirá desde la esquina de Alameda de San Antón con Francisco de Borja y seguirá por las principales calles del centro, concluyendo en Héroes de Cavite, donde la celebración proseguirá con música y animación en la carpa instalada en la explanada del Puerto.
Cartagena vive un Carnaval pleno de creatividad, tradición y sentimiento colectivo, donde la música, la crítica y la fiesta se entrelazan para construir momentos inolvidables antes de que las calles se llenen de colores y compases en la gran jornada de desfile.










