Hay espacios que hablan sin necesidad de palabras. La nueva sala de espera del Servicio de Farmacia del hospital Santa Lucía es uno de ellos. Más amplia, luminosa y accesible, nace con una intención clara: que el tiempo de espera también forme parte del cuidado.
La actuación se enmarca en la reciente certificación en humanización obtenida por el centro hospitalario y responde a una realidad asistencial en crecimiento. Solo durante 2025, la consulta de atención farmacéutica para pacientes externos del Área de Salud de Cartagena atendió y dispensó medicamentos de uso hospitalario a 6.466 personas. Detrás de esa cifra hay tratamientos complejos, patologías crónicas y avances terapéuticos que permiten a muchos pacientes continuar su vida sin necesidad de ingreso.
La evolución de la práctica clínica ha transformado el papel de la farmacia hospitalaria. Cada vez son más las enfermedades que se tratan de forma ambulatoria y mayor el número de fármacos innovadores que se dispensan y administran desde este servicio. En la actualidad, el área atiende una media de 150 pacientes al día, con un incremento anual sostenido de entre el ocho y el diez por ciento. Ese crecimiento ha hecho imprescindible adaptar los espacios a las nuevas demandas asistenciales.
La nueva sala ha sido diseñada bajo criterios de accesibilidad, comodidad e inclusión. Cuenta con mayor amplitud, climatización adecuada, mobiliario renovado y accesos adaptados para personas con movilidad reducida. No se trata únicamente de una mejora estética, sino de una intervención pensada para dignificar la experiencia del paciente y ofrecer un entorno seguro y confortable mientras recibe su tratamiento.
Desde la gerencia del hospital se subraya la importancia de anticiparse a las necesidades y ajustar los espacios asistenciales a la realidad actual. En este caso, la atención farmacéutica ambulatoria se consolida como un pilar fundamental del sistema sanitario, y el confort del paciente pasa a ser un elemento esencial dentro del proceso asistencial.
La nueva sala de espera no solo ordena y optimiza la atención diaria, sino que refuerza el compromiso del Santa Lucía con un modelo sanitario centrado en la calidad, la humanización y la mejora continua. Porque también en la espera se construye confianza.












