En el corazón de Cartagena, en la calle Carmen, hay un pequeño taller donde la costura se vive como un oficio artesanal y paciente. En el edificio número 13, segundo piso B, se encuentra el atelier de Costura Yamileth, un espacio donde cada prenda se trabaja con calma, precisión y un profundo respeto por la tradición.
El taller se ha especializado en la confección de túnicas de Semana Santa, una labor que exige dedicación y experiencia. Cada pieza se realiza a medida, adaptándose a las necesidades de cada cofrade y cuidando los detalles que hacen única a cada túnica. Desde el corte de la tela hasta el último remate, todo el proceso se desarrolla de manera artesanal, con la intención de que cada prenda acompañe durante años a quien la viste en las procesiones.
Pero la actividad de este atelier no se limita únicamente a la Semana Santa. El taller también realiza arreglos, modificaciones y trabajos de costura personalizados, ofreciendo soluciones a quienes buscan adaptar una prenda o dar una segunda vida a una pieza del armario. Ese trato cercano y el trabajo manual son, precisamente, algunas de las señas de identidad que definen su forma de trabajar.
El resultado es un trabajo minucioso donde cada puntada cuenta. La costura se convierte aquí en una combinación de técnica, paciencia y sensibilidad por los detalles, algo que se percibe en los acabados y en el cuidado con el que se preparan las prendas.
Quienes deseen contactar con el atelier pueden hacerlo directamente a través del teléfono 695 315 336, donde atienden encargos y consultas. Además, el taller comparte parte de sus creaciones y proyectos en sus redes sociales, mostrando algunos de los trabajos que salen de este pequeño espacio del centro de Cartagena.
En tiempos de producción rápida y prendas desechables, talleres como este recuerdan que la costura artesanal sigue teniendo un lugar propio. Un lugar donde la tradición, el oficio y el mimo por el trabajo bien hecho siguen siendo la base de cada prenda.












