Hay gestos que, sin hacer ruido, hablan de hacia dónde quiere caminar una ciudad. Este martes 17 de marzo, en un acto que podría parecer técnico a simple vista, Cartagena volvió a poner el foco en algo mucho más profundo: la dignidad, la accesibilidad y el respeto hacia sus mayores. La entrega de la Certificación Senior de AENOR a Veolia no fue solo un reconocimiento empresarial, sino una declaración de intenciones.
La concejal de Mayores, Francisca Martínez, lo expresó con claridad, poniendo voz a una preocupación cada vez más presente en la sociedad: la brecha digital. En un momento en el que muchos servicios avanzan a golpe de clic, no todos pueden seguir ese ritmo. Y ahí es donde adquiere valor el esfuerzo de empresas como Veolia, responsable del abastecimiento de agua en el municipio, que ha decidido no dejar atrás a quienes construyeron el presente que hoy disfrutamos.
Porque detrás de esta certificación no hay un simple sello, sino una transformación real. Así lo explicó el director territorial de la compañía en la Región de Murcia, Juan José Alonso, al detallar cómo se han revisado y adaptado procedimientos para que el acceso al servicio sea más sencillo, más humano. Desde la atención al público hasta las facturas o las herramientas digitales, todo ha sido repensado para que ninguna persona mayor se sienta fuera de lugar.
El agua, ese bien cotidiano que a menudo damos por hecho, se convierte aquí en símbolo de algo más amplio: el derecho a entender, a acceder y a no depender de terceros para gestionar lo propio. En ese sentido, la certificación “Compromiso con las personas mayores” de AENOR actúa como una garantía, pero también como un impulso para que otras entidades sigan el mismo camino.
En el acto también estuvo presente el director de AENOR en la Región de Murcia, Ángel Luis Sánchez, quien subrayó la importancia de mantener una atención personalizada que combine lo presencial con lo digital sin excluir a nadie. No se trata de renunciar al progreso, sino de hacerlo inclusivo.
Cartagena, poco a poco, va trazando una línea clara en este ámbito. No todo son grandes obras o anuncios llamativos. A veces, el verdadero avance está en facilitar que una persona mayor pueda entender su factura del agua, hacer una gestión sin sentirse perdida o ser atendida sin prisas ni barreras.
Y en ese tipo de avances, aunque no siempre ocupen grandes titulares, es donde se mide de verdad la calidad de una ciudad.












