Cartagena vive uno de esos momentos que marcan época en su desarrollo económico. El tejido empresarial del municipio ha alcanzado en 2025 su mayor cifra histórica de creación de empresas, con 57 nuevas sociedades constituidas que no solo reflejan dinamismo, sino también un cambio de tendencia con rostro femenino. Las mujeres se han convertido en el principal motor de este impulso emprendedor, liderando la mayoría de las iniciativas y consolidando su papel en la transformación económica local.
Detrás de estos datos, ofrecidos por la Agencia de Desarrollo Local y Empleo (ADLE), hay 68 emprendedores que han conseguido poner en marcha sus proyectos, generando además 92 nuevos puestos de trabajo. Pero más allá de las cifras, el dato que define este crecimiento es que el 65% de quienes han decidido emprender son mujeres, un total de 44 nuevas empresarias que están marcando el rumbo del nuevo ecosistema empresarial cartagenero.
La alcaldesa, Noelia Arroyo, ha puesto el acento en uno de los factores clave para consolidar estos proyectos: el acceso a la financiación. No se trata solo de iniciar una actividad, sino de garantizar su estabilidad y crecimiento. En este sentido, 32 emprendedores han solicitado financiación con el respaldo de la ADLE, logrando captar cerca de 450.000 euros de los más de 650.000 solicitados. De ellos, 21 son mujeres, lo que representa un 66%, confirmando que el liderazgo femenino no solo emprende, sino que también busca y consigue recursos para afianzar sus negocios.
Ese impulso institucional se completa con los convenios suscritos entre el Ayuntamiento y el Gobierno regional, que destinan 16.500 euros al fomento del emprendimiento femenino a través de la Asociación de Mujeres Empresarias (AMEP). Estas ayudas van más allá de lo económico, incluyendo asesoramiento, formación, campañas de sensibilización y el acceso gratuito a espacios en el Centro de Emprendimiento y Desarrollo de Empresas (CEDE), un entorno diseñado para facilitar los primeros pasos de cualquier proyecto.
El impacto de estas políticas se deja notar también en el mercado laboral. Durante 2025, un total de 211 mujeres han sido contratadas a través de los servicios de la ADLE, mientras que en el ámbito formativo, ellas representan el 54% de las 3.522 personas que han participado en cursos de capacitación. Son cifras que hablan de una apuesta decidida por la formación continua como base del crecimiento profesional.
El perfil del nuevo emprendedor en Cartagena dibuja una realidad diversa pero madura: la mitad tiene entre 30 y 45 años, un 32% supera los 45 y un 18% es menor de 30. En cuanto a la formación, predomina la Formación Profesional con un 45%, seguida de titulaciones universitarias con un 27%, lo que revela un tejido empresarial bien preparado y con capacidad para adaptarse a los retos actuales.
En ese contexto de crecimiento emerge la historia de Bisel, una galería de arte y enmarcación impulsada por Carmen Solano y Arantxa Mínguez. Su proyecto simboliza ese nuevo emprendimiento que combina ilusión, formación y acompañamiento institucional. Durante la visita de la alcaldesa, ambas explicaron cómo el asesoramiento recibido fue determinante para dar el paso definitivo en un proceso que, como reconocen, comenzó con incertidumbre.
Bisel nace con una vocación clara: acercar el arte a la ciudadanía, romper barreras y convertir la cultura en un espacio accesible y cercano. Actualmente, la galería acoge la obra del fotógrafo Enrique Selma dentro del Fotofest, al tiempo que desarrolla su actividad de enmarcación y custodia de obras de artistas locales y nacionales. Un proyecto que, lejos de detenerse, ya mira al futuro con la incorporación de nuevos servicios como talleres artísticos.
Cartagena no solo está creando empresas. Está construyendo un modelo económico donde el talento femenino no es una excepción, sino la norma. Un cambio silencioso, pero profundo, que empieza a definir el presente y, sobre todo, el futuro de la ciudad.












