La programación cultural del Ayuntamiento de Cartagena continúa tejiendo emociones en el Centro Cultural Ramón Alonso Luzzy con una propuesta que conecta directamente con la sensibilidad de estas fechas. Este miércoles, 25 de marzo, a las 20:00 horas, el escenario acogerá El discípulo amado, un monólogo protagonizado por el actor Fran Gómez que invita al espectador a sumergirse en la pasión y muerte de Cristo desde la mirada íntima de San Juan.
La obra, concebida por la compañía Fran Gómez Arte Escénico, no es solo una representación, sino una experiencia sensorial que, según sus creadores, “suena a Semana Santa, huele a incienso y emociona”. A través de la palabra y la interpretación, el apóstol Juan —considerado el discípulo más cercano a Jesús— se convierte en el hilo conductor de un relato cargado de humanidad, dolor y espiritualidad, donde la emoción se sostiene sobre la sencillez de un actor frente al público.
La elección de este personaje no es casual. En su figura, explican desde la compañía, se encuentra una sensibilidad capaz de transmitir con especial intensidad el sufrimiento de Cristo. Esa mirada íntima y profundamente humana es la que guía un montaje que apuesta por la fuerza del texto y la cercanía del intérprete como principales herramientas escénicas.
Las entradas para esta función pueden adquirirse tanto en la web municipal de cultura como en la taquilla del propio centro cultural, que abrirá el mismo miércoles en horario de 10:00 a 14:00 horas —únicamente con pago mediante tarjeta—, además de momentos previos a la representación.
Esta cita forma parte del tramo final de la programación teatral del Luzzy para los primeros meses de 2026, que se despedirá el próximo 23 de abril con una revisión muy distinta de un clásico inmortal. La Celestina. Hilando fino, de la compañía Arena Teatro, llegará a las 20:00 horas con una propuesta que respeta la esencia de la obra de Fernando de Rojas, pero la reinterpreta en clave de humor y con un enfoque contemporáneo.
Pensada para públicos jóvenes y adultos, esta versión busca acercar uno de los textos más influyentes de la literatura española desde una puesta en escena dinámica y fresca, demostrando que los clásicos siguen vivos cuando se miran con ojos actuales. Con la colaboración del Instituto de las Industrias Culturales y las Artes de la Región de Murcia, la función pondrá el broche a una programación que ha apostado por la diversidad y la cercanía con el espectador.
Así, el Luzzy se prepara para dos citas bien distintas pero unidas por un mismo propósito: emocionar. Primero desde la solemnidad de la tradición y, después, desde la reinvención de un clásico que nunca deja de latir.












