Cartagena se asoma de nuevo a uno de los capítulos más fascinantes de su historia. Entre abril y mayo, la ciudad portuaria recupera el pulso estético, social y económico que marcó el arranque del siglo XX con el lanzamiento de “Cartagena Modernista”, una iniciativa impulsada por el Ayuntamiento que propone un viaje al corazón de una época que aún late en sus calles y fachadas.
La presentación oficial tuvo lugar este viernes 10 de abril en el Palacio Pedreño, donde la alcaldesa, Noelia Arroyo, subrayó la intención de acercar a la ciudadanía un legado que forma parte esencial de la identidad local. No se trata únicamente de contemplar edificios o estilos, sino de comprender el contexto histórico que dio forma a una ciudad en plena transformación. En palabras de la regidora, el objetivo pasa por mantener vivo ese impulso cultural y seguir proyectando el patrimonio como uno de los grandes valores de Cartagena.
La programación, completamente gratuita previa inscripción, articula una oferta amplia y diversa que combina divulgación, experiencia y participación. Entre las propuestas destacan exposiciones como “Redescubrir la Torre Llagostera: el Huerto de las Bolas”, en el Palacio Pedreño de la Fundación Cajamurcia, y “Modernismo alquímico: la materia de los sueños”, en el Museo del Teatro Romano de Cartagena. A ello se suma una aportación de gran valor documental por parte del Archivo Municipal, que exhibirá planos inéditos del Gran Hotel, recientemente hallados, y que aportan nuevas claves sobre la autoría de uno de los edificios más emblemáticos del modernismo cartagenero.
Más allá de las salas expositivas, el programa se despliega por la ciudad con rutas guiadas como la dedicada a Víctor Beltrí, visitas teatralizadas al Palacio Aguirre, talleres de indumentaria, un maratón fotográfico bajo el título “Urbs Cartago” y un pasacalles que recreará la Cartagena de 1900. El componente escénico también tendrá su espacio con el espectáculo de cuplé “Clandestina: la fiesta prohibida”, evocando la atmósfera cultural de la época.
La iniciativa incorpora además una dimensión educativa con actividades en centros escolares, así como propuestas que se extenderán a barrios y diputaciones, reforzando su vocación integradora y su alcance territorial. Todo ello con el respaldo de entidades culturales, universitarias y colectivos especializados, en una colaboración que aspira a consolidar esta cita como un referente anual dentro del calendario cultural de la ciudad.
El modernismo, como recordó durante la presentación el presidente de la Fundación Cajamurcia, Carlos Egea, constituye uno de los rasgos más distintivos de Cartagena, no solo por su valor ornamental, sino por lo que representa en términos de memoria colectiva y desarrollo urbano. Esa misma idea se traslada al cartel de la iniciativa, diseñado por Senda de Lobos, que convierte la letra “C” en un símbolo tridimensional cargado de significado, donde convergen ciudad, cultura y tradición artesanal.
Cartagena no mira al pasado con nostalgia, sino con la voluntad de hacerlo presente. En cada cornisa, en cada vidriera, en cada detalle arquitectónico, el modernismo sigue contando la historia de una ciudad que supo reinventarse y que ahora invita a redescubrirla con una mirada contemporánea.












