El Mercado de Santa Florentina da un paso decisivo hacia su transformación con el inicio del Aula Gastronómica

Las obras ya han comenzado para transformar el mercado en un espacio gastronómico, sostenible y abierto a vecinos y visitantes

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El corazón comercial de Cartagena empieza a latir con un nuevo ritmo. El Mercado de Santa Florentina ha iniciado las obras de su futura Aula Gastronómica, un espacio concebido no solo como infraestructura, sino como una declaración de intenciones: convertir este enclave histórico en un punto de encuentro vivo entre producto, conocimiento y experiencia.

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La iniciativa nace con una vocación clara de dinamización. No se trata únicamente de atraer visitantes, sino de implicar a quienes han dado sentido al mercado durante décadas: sus vendedores. Serán ellos quienes, a través de demostraciones culinarias, jornadas temáticas y talleres, acerquen al público la esencia de sus productos, reforzando ese vínculo directo entre tradición y consumo que define a los mercados de abastos.

El aula también abrirá sus puertas a asociaciones, colectivos y profesionales del sector, que encontrarán aquí un lugar para el intercambio de ideas, la formación y la divulgación gastronómica. La propuesta aspira a seducir tanto al vecino habitual como al visitante ocasional, ofreciendo una experiencia que va más allá de la compra y se adentra en el aprendizaje y el disfrute.

Durante la visita al inicio de las obras, la concejal Belén Romero, acompañada por el presidente de la Asociación de Vendedores, José García, y técnicos municipales, pudo comprobar el arranque de un proyecto que se enmarca dentro de una transformación más amplia del mercado.

Porque el Aula Gastronómica no llegará sola. A corto plazo, el recinto incorporará un innovador Punto Limpio adaptado al propio funcionamiento del mercado, que permitirá a los clientes consumir fruta en el lugar tras su lavado, al tiempo que facilitará a los comerciantes una gestión más ágil y sostenible de los residuos mediante contenedores de pequeño formato. Una medida sencilla en apariencia, pero cargada de simbolismo en un contexto donde la sostenibilidad marca el rumbo de los espacios públicos.

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A ello se sumará una renovación integral de la imagen del mercado, con nuevas estrategias de marketing y señalética diseñadas para mejorar la experiencia del visitante y reforzar la identidad de este espacio emblemático.

En paralelo, la maquinaria administrativa continúa avanzando. Los pliegos de los puestos se encuentran en fase de subsanación y, una vez completado este proceso, el Ayuntamiento prevé sacar a licitación los espacios vacantes en un plazo aproximado de dos meses, abriendo la puerta a nuevos proyectos comerciales y a la llegada de emprendedores que contribuyan a revitalizar el tejido económico del mercado.

Cartagena dibuja así el horizonte de un nuevo modelo de mercado de cara a 2026: más abierto, más participativo y alineado con las demandas actuales de consumo, turismo y vida urbana. El Mercado de Santa Florentina se prepara para dejar de ser únicamente un lugar de paso y convertirse, de nuevo, en un lugar donde quedarse.

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Aida Belmonte
Aida Belmonte
Aida Belmonte dirige ¿Dónde Comemos? Cartagena, donde lidera el enfoque informativo del medio y la cobertura de actualidad local, cultural y social en Cartagena y su comarca.
un hombre instala una gran cantidad de focos adicionales en el frontal de su coche rojo, mientras otro, sorprendido, le pregunta para qué necesita tantas luces. En el fondo se ve una escena nocturna con luna y edificios. El primero responde que suele pasar por la AP-7 a su paso por Cartagena de noche y que las luces normales no son suficientes.
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