Hay escritores que no solo cuentan historias. Hay autores capaces de abrir puertas que parecían cerradas desde hace años, remover recuerdos que permanecían dormidos y colocar frente al lector un espejo donde reconocer parte de su propia vida. Eso es lo que sucederá el próximo martes 12 de mayo en el Archivo Municipal de Cartagena, cuando Juan Manuel Ronda presente sus novelas El cristal roto de Elena y El niño sin su patio dentro de la programación literaria organizada por el Ayuntamiento de Cartagena.
La cita arrancará a las 18:00 horas con entrada libre hasta completar aforo, en un encuentro que promete convertirse en mucho más que una simple presentación literaria. Porque las obras de Ronda se mueven entre la emoción contenida, la introspección y esa memoria cotidiana que, sin hacer ruido, termina definiendo toda una vida.
En El cristal roto de Elena, el autor se adentra en los territorios de la soledad adulta y las relaciones invisibles que muchas veces construimos para llenar vacíos emocionales. La novela plantea una reflexión contemporánea sobre las presencias que acompañan sin dejar huella tangible, sobre aquello que existe únicamente mientras lo miramos o mientras creemos necesitarlo. Con una atmósfera psicológica y delicada, Ronda explora la frontera entre lo imaginado y lo real, en una historia donde las emociones terminan ocupando espacios que antes pertenecían a las certezas.
Muy distinta en apariencia, aunque profundamente conectada con la sensibilidad del autor, es El niño sin su patio. En esta obra, Juan Manuel Ronda reconstruye una infancia vivida en la Cartagena de los años 60, 70 y 80 a través de una narración íntima cargada de imágenes reconocibles para varias generaciones. El taller del padre, la máquina Singer de la madre, el limonero que marcaba el paso de las estaciones o aquel patio convertido en universo propio forman parte de un relato que respira verdad y cercanía.
La novela recorre los pequeños escenarios donde se construye la identidad de un niño: los vecinos, los animales, los silencios de las tardes interminables, las primeras músicas y también las pérdidas tempranas que moldean el carácter sin que uno sea todavía consciente de ello. Más allá de la nostalgia, el libro se convierte en un homenaje a una Cartagena doméstica y emocional que todavía permanece viva en la memoria colectiva de la ciudad.
Juan Manuel Ronda Orcero nació en Cartagena y ha desarrollado gran parte de su trayectoria profesional vinculado al ámbito cultural. Psicólogo de formación y gestor cultural durante años, ha participado en numerosos proyectos relacionados con la música, el teatro y la programación artística. Esa experiencia humana y creativa atraviesa también su literatura, marcada por una mirada reflexiva sobre la identidad, el paso del tiempo y las emociones que acompañan la experiencia de vivir.
La presentación del próximo martes permitirá acercarse a dos obras diferentes en tono y planteamiento, pero unidas por una misma sensibilidad literaria: la capacidad de observar lo cotidiano y convertirlo en algo profundamente universal. En una ciudad tan ligada a la memoria como Cartagena, las historias de Juan Manuel Ronda encuentran un escenario especialmente propicio para conectar con lectores de distintas generaciones.











