La diputación cartagenera de La Puebla ya calienta motores para una de las citas más queridas y representativas del calendario agrícola y festivo del Campo de Cartagena. Del 3 al 7 de junio, la localidad celebrará la XVII edición de la Fiesta de la Patata, un evento que con el paso de los años ha logrado convertirse en mucho más que una simple celebración gastronómica: un homenaje a la tierra, al esfuerzo de los agricultores y a uno de los productos más emblemáticos de la comarca.
La presentación del cartel anunciador ha servido como pistoletazo de salida para una programación que volverá a llenar las calles de actividades culturales, degustaciones, tradición popular y convivencia vecinal en pleno arranque de la campaña de recolección de la patata temprana, uno de los grandes motores económicos del Campo de Cartagena.
El concejal de Agricultura, José Ramón Llorca, destacó durante el acto el crecimiento constante que experimenta esta fiesta año tras año gracias a la implicación vecinal y al respaldo institucional. El edil recordó además la importancia que tiene la patata para numerosas familias del municipio y defendió la necesidad de seguir promocionando un producto “único”, ligado históricamente a la identidad agrícola cartagenera.
La imagen oficial de esta edición lleva la firma del artista Pedro Diego Pérez Casanova, quien ha querido convertir a la patata en la gran protagonista del cartel. La obra refleja la esencia del paisaje agrícola del Campo de Cartagena e incorpora elementos profundamente reconocibles para los vecinos, como el molino de viento, la figura del agricultor y los fuegos artificiales, símbolos inseparables de las fiestas populares de La Puebla.
Uno de los momentos más esperados llegará con el pregón anunciador, que este año correrá a cargo del periodista Alfonso de la Cruz, conocido por el popular programa televisivo Oro Molío de la televisión autonómica La 7. Además, la alcaldesa de Cartagena, Noelia Arroyo, será nombrada embajadora de la Fiesta de la Patata durante el acto inaugural.
La programación arrancará el 3 de junio con una velada de trovos y continuará durante toda la semana con actividades para todos los públicos. No faltarán el concurso de cocina popular, uno de los actos más participativos de la celebración, ni tampoco nuevas propuestas como una yincana temática dedicada a la patata. El domingo llegará la jornada grande con exposición de variedades, degustaciones gastronómicas, concursos tradicionales y la ya famosa tortilla de patatas gigante, convertida en uno de los grandes reclamos del evento.
El presidente de la Junta Municipal de La Puebla-La Aparecida, Juan Manuel Ayaso, puso en valor el trabajo conjunto realizado entre la Comisión de Fiestas, la Junta Municipal y el Ayuntamiento para seguir haciendo crecer una celebración que aspira a conseguir la declaración de Interés Turístico Regional.
Por su parte, el agricultor y presidente de la Comisión de Fiestas, Francisco Javier León, recordó que esta iniciativa nació hace más de quince años con un objetivo muy claro: defender y dar visibilidad a la calidad de la patata temprana del Campo de Cartagena. León agradeció el apoyo recibido durante todas estas ediciones y animó tanto a vecinos como a visitantes a acercarse a La Puebla para disfrutar de una fiesta que mezcla agricultura, gastronomía y tradición.
La celebración coincide además con unas perspectivas positivas para la actual campaña agrícola. Precisamente esta misma semana, la alcaldesa Noelia Arroyo reiteró el compromiso del Ayuntamiento con el sector agrícola durante un encuentro celebrado en una finca de La Puebla junto a representantes de toda la cadena agroalimentaria.
La regidora defendió el valor estratégico de la patata temprana para el municipio y avanzó que el Consistorio continúa trabajando en la creación de una marca o sello de calidad que permita diferenciar la patata del Campo de Cartagena por su origen y excelencia.
Actualmente entre 2.500 y 3.000 hectáreas del Campo de Cartagena se dedican al cultivo de patata, dentro de las cerca de 4.500 existentes en toda la Región, unas cifras que reflejan la enorme importancia económica, social y cultural de un producto que sigue siendo símbolo de identidad para buena parte del campo cartagenero.











