La mirada de la infancia vuelve a situarse en el centro de la vida pública de Cartagena. Este miércoles 29 de abril, los integrantes del Consejo Municipal de Infancia y Adolescencia dieron un paso más en ese compromiso al reunirse para diseñar una unidad didáctica que llevará a las aulas el eje temático de 2026: “Cartagena Ciudad Cuidadora”.
No se trata únicamente de un recurso educativo, sino de una herramienta construida desde la propia experiencia de niños, niñas y adolescentes. A través de este trabajo, los jóvenes participantes han comenzado a dar forma a un contenido que refleje sus inquietudes, necesidades y centros de interés, con el objetivo de que el concepto de cuidado —hacia las personas, el entorno y la comunidad— cobre un significado real dentro del ámbito escolar.
El respaldo del Ayuntamiento permitirá que esta iniciativa llegue a los centros educativos, donde se abordarán los derechos de la infancia y la adolescencia desde una perspectiva cercana, participativa y adaptada a quienes la protagonizan. En este proceso, no solo se fomenta el aprendizaje, sino también la escucha activa y el reconocimiento del papel de los más jóvenes como agentes de cambio.
El trabajo iniciado esta semana tendrá continuidad a lo largo del año. Será entonces cuando el Consejo concrete una batería de propuestas que serán elevadas al Pleno Infantil Municipal, una cita que cada mes de noviembre se celebra en torno al Día Internacional de los Derechos de la Infancia y que se ha consolidado como uno de los espacios más significativos de participación juvenil en la ciudad.
El Consejo Municipal de Infancia y Adolescencia de Cartagena, formado por jóvenes de entre 9 y 17 años, se ha convertido en un canal esencial para trasladar la voz de este colectivo a la vida institucional. Su labor no solo visibiliza sus preocupaciones, sino que contribuye a integrarlas en la toma de decisiones municipales.
Esta iniciativa se enmarca dentro del Programa de Ciudades Amigas de la Infancia de UNICEF, del que el Ayuntamiento de Cartagena forma parte y gracias al cual la ciudad cuenta con el reconocimiento de “Ciudad Amiga de la Infancia”. Un distintivo que, más allá de lo simbólico, refuerza el compromiso de seguir construyendo un municipio donde crecer, participar y ser escuchado no sea una excepción, sino una garantía.












