Alrededor de una mesa
con dieta mediterránea
el personal se confiesa
de una manera espontánea.
Cada año yo lo digo
y de forma muy expresa:
no hay mejor ni gran empresa
que reunir a los amigos
alrededor de una mesa.
De oliva un buen aceite,
verduras, cucurbitáceas,
sardinas y salmonetes,
comemos con gran deleite
con dieta mediterránea.
Con vinos de Cartagena
la tertulia ya no cesa,
se nos olvidan las penas
y con la lengua ya en vena
el personal se confiesa.
Y al final son las mujeres,
mujeres mediterráneas,
divinas do las hubiere,
las que cantan porque quieren
de una manera espontánea.
ECM