De la al-Hurra medieval al corazón vivo del Campo de Cartagena.
I. Un nombre que nace de una mujer
El nombre La Aljorra procede del árabe al-Ḥurra: La Mujer Libre. La Señora Bien Nacida.
No una reina, no una esclava: una mujer propietaria, heredera y figura de respeto dentro de su clan.
Durante los siglos IX al XII, en las planicies suaves entre Cartagena y Lorca, se distribuían pequeñas alquerías andalusíes: casas amplias, patios interiores, corrales, norias y bancales cultivados.
Una de esas alquerías, asentada junto a la Rambla del Saladillo, perteneció a una mujer cuyo prestigio marcó la tierra.
El pueblo tomó su nombre, y el nombre nunca se borró.
DÉCIMA (I) La Señora Libre
En la arena del secano,
donde el viento siembra historia,
quedó guardada la memoria
de un linaje soberano.
Una dama, mano en mano
con la tierra que era suya,
levantó la blanca arcilla.
Su voz el tiempo conserva,
que el corazón nunca olvida:
La Aljorra es Mujer Viva.
II. La Alquería Andalusí
La alquería funcionaba como: Centro agrícola de trigo, cebada, olivo y hortaliza de regadío.
Punto de paso en la ruta Cartagena–Murcia–Lorca.
Núcleo familiar ampliado: vivienda, establo, era y acequia.
Administración femenina en la gestión del agua y tierras.
Esta estructura da forma inicial al poblamiento disperso que aún define a La Aljorra y su entorno.
QUINTILLA (I) La Casa y el Agua
En torno a un brocal antiguo
se formó la habitación;
no hubo espada ni dominio,
solo el agua y la razón
de vivir junto al camino.
III. De la Edad Moderna al Señorío Rural.
Con la llegada castellana, el nombre se adapta: al-Ḥurra → Alhorra → Aljorra,sin perder su esencia.
Entre los siglos XVI y XVIII surgen haciendas y mayorazgos, que fijan la propiedad y organizan el paisaje agrícola.
Familias relevantes:
Linaje Papel histórico Terrenos y huellas.
Avilés / Los Avileses Propietarios extensivos tras la repoblación Tierra entre La Aljorra, Lobosillo y Fuente Álamo.
Jara y Molina Fundan mayorazgo (c. 1690) Ordenación de fincas y caseríos
Pascual de Riquelme – Alfaro Burguesía agraria (s. XIX–XX) Finca / Torre / Capilla de La Asunción.
Calín y Marquesado de Fuente el Sol Representación social modernista Torre Calín (c. 1890) como hito paisajístico
DÉCIMA (II) Señores del Campo
Caseríos en la llanura,
caminos de polvo y canto,
donde el jornal fue su manto
y la esperanza cintura.
De la siembra y la atadura
nacieron casas señeras:
La Asunción con sus banderas,
Torre Calín levantada…
Y el nombre de la Señora
aún late en la madrugada.
IV. Patrimonio Histórico y Arquitectónico.
El conjunto patrimonial de La Aljorra expresa la transición del mundo rural medieval al modernismo agrícola:
Monumento Fecha Características Significado
Finca / Torre de La Asunción Reformas 1880–1904 Ladrillo visto, torre campanario, capilla Símbolo del señorío agrícola
Parroquia de la Purísima Concepción Parroquia 1887 – Torre 1903 Estética neomudéjar rural Centro espiritual y urbano
Torre Calín c. 1890 Torre residencial de cinco alturas Ícono del paisaje aljorreño
Molinos y eras XVIII–XIX Tradición molinera del Campo Cultura del trigo y viento.
QUINTILLA (II) La Torre que Mira
La torre al cielo camina
como un deseo encendido;
la piedra guarda el latido
de la tarde campesina
cuando suenan los latidos.
V. Economía y Vida Social
Durante siglos, La Aljorra fue:
Cereal y legumbre en secano.
Olivo y almendro en terrazas.
Ganadería porcina y avícola.
Oficios: arrieros, carpinteros, carreteros, carboneros, maestros de era y pastores de mata baja.
A inicios del siglo XX:
Surgen sociedades recreativas y círculos agrícolas.
Se consolida un centro vivo de sociabilidad campesina.
Hoy:
La Aljorra combina agricultura, servicios y el enorme polo industrial de SABIC, heredero del tránsito del Campo hacia globalización productiva.
DÉCIMA (III) Gente de Pan y Trilla
Entre esparto y sementera
se hizo firme la palabra;
no hubo casa sin su fragua,
ni arado sin primavera.
La esperanza fue bandera,
la amistad, verdad y amparo,
y aunque el mundo vaya caro
y los tiempos se nos muevan,
La Aljorra sigue diciendo:
Ganamos si lo sembramos.
VI. La Aljorra en el Campo de Cartagena.
La Aljorra es bisagra territorial:
Une Cartagena con la llanura interior y Fuente Álamo.
Mantiene poblamiento disperso heredado de la alquería.
Posee memoria agrícola y proyección comarcal.
QUINTILLA (III) —Hoy y Siempre
La Aljorra no se olvida,
ni se borra ni se aleja;
vive en quien la nombra y deja
su raíz en la saliva
cuando el corazón la reza.
CONCLUSIÓN.
La Aljorra nació del nombre de una mujer.
Creció entre trigo, viento y fe.
Se hizo torre, campanario y casa abierta.
Y hoy sigue siendo tierra viva, luminosa y verdadera.









