El mar vuelve a ponerse serio frente a la costa cartagenera. La Agencia Estatal de Meteorología (Aemet) ha ampliado el aviso amarillo por fenómenos costeros que ya estaba vigente y lo extiende durante este miércoles 11, jueves 12 y viernes 13 de febrero, afectando de lleno al municipio de Cartagena y a todo su litoral.
La previsión no invita a la confianza. Se esperan rachas de viento que podrían alcanzar los 70 kilómetros por hora y un oleaje con olas de hasta cuatro metros. Un escenario que obliga a mirar al mar con respeto y a extremar la prudencia tanto en la franja costera como en el casco urbano. La evolución en tiempo real de los avisos puede seguirse a través de la página web oficial de la Aemet, donde se actualiza la información conforme avanzan las horas.
El Ayuntamiento ha activado el dispositivo preventivo habitual en estos casos. El área de Parques y Jardines contempla el balizado de árboles de gran porte y el cierre de parques municipales que cuentan con vallado perimetral, una medida que busca evitar riesgos innecesarios ante posibles caídas de ramas o desprendimientos. Al mismo tiempo, diferentes servicios municipales permanecen preparados para intervenir con rapidez si se registran incidencias. El Consistorio mantiene informada a la población mediante redes sociales, cartelería electrónica y la web municipal.
En la costa, la recomendación es clara: alejarse de malecones, playas, espigones y cualquier punto próximo a la línea de mar que pueda verse afectado por el fuerte oleaje y la intensidad del viento. Se desaconseja la navegación recreativa, se pide revisar y reforzar los amarres de las embarcaciones y evitar estacionar vehículos en zonas expuestas al embate del agua, como el entorno del Muelle de la Curra o el espigón de la bocana de Cabo de Palos.
En el ámbito urbano, la prevención empieza en casa. Conviene retirar o asegurar elementos de balcones y fachadas que puedan ser desplazados por el viento —macetas, toldos, persianas o mobiliario exterior— y evitar transitar junto a muros, andamios o estructuras inestables. También se recomienda precaución en zonas arboladas, donde las rachas pueden provocar la caída de ramas.
En carretera, prudencia reforzada. Limitar la velocidad, mantener la distancia de seguridad y estar atentos a posibles obstáculos en la vía son pautas básicas en jornadas como estas. Los conductores de vehículos de gran tamaño, o con mayor superficie de exposición al viento, deben prestar especial atención a los vaivenes provocados por las rachas. Y, en la medida de lo posible, no estacionar junto a farolas, arbolado, toldos, muros o estructuras metálicas.
El mensaje final es sencillo y contundente: si no es necesario salir, mejor quedarse en casa. Seguir en todo momento las indicaciones de los servicios de emergencia y los avisos oficiales es la mejor forma de atravesar con tranquilidad este nuevo episodio de viento y mar que, una vez más, recuerda a Cartagena su íntima y poderosa relación con el Mediterráneo.











