Cartagena rinde homenaje a su tradición culinaria y a la memoria colectiva en una cita donde las palabras sabrán a hogar. El próximo 25 de marzo, el salón de actos del Archivo Municipal de Cartagena acogerá la entrega de premios del I Concurso de Relatos “Sabores y recuerdos del Campo de Cartagena”, una iniciativa cultural que ha invitado a vecinos y amantes de la escritura a convertir la gastronomía tradicional en emoción narrada.
Tras varias semanas en las que los participantes han compartido historias marcadas por recetas familiares, escenas cotidianas y vivencias ligadas a la cocina de siempre, el certamen se prepara para vivir su momento más especial. Será una velada pensada para celebrar el talento literario y, al mismo tiempo, reivindicar el valor sentimental de los platos que han acompañado generaciones enteras en el Campo de Cartagena.
El concurso, impulsado por la Asociación Cultural Gastronómica APTCT, nació con un propósito claro: rescatar el patrimonio gastronómico desde la emoción y el recuerdo. No se trataba únicamente de escribir sobre comida, sino de narrar todo aquello que sucede alrededor de una mesa; las conversaciones interminables, las manos que cocinan con paciencia y los aromas que permanecen intactos en la memoria incluso cuando el tiempo avanza.
La ceremonia del día 25 será el broche a esta primera edición, que ha logrado despertar el interés de autores aficionados y amantes de la cultura local. En ese encuentro se darán a conocer los relatos premiados en un ambiente que combinará solemnidad y cercanía, con la palabra como gran protagonista de la noche.
El acto cuenta además con la colaboración del Ayuntamiento de Cartagena, reforzando así el respaldo institucional a propuestas que fomentan la cultura, protegen las tradiciones y ponen en valor la identidad del territorio.
La entrega de premios se celebrará a las 19:00 horas y reunirá a participantes, organizadores y público en una tarde donde literatura y gastronomía volverán a caminar juntas. Cartagena demostrará una vez más que su cocina es también memoria viva, y que cada receta guarda una historia esperando ser contada.















