La Junta de Gobierno Local del Ayuntamiento de Cartagena, presidida por la alcaldesa Noelia Arroyo, ha dado luz verde a un paquete de iniciativas que, con una inversión superior a los 201.000 euros, dibujan una hoja de ruta clara: apoyar a los jóvenes, reforzar el tejido social de los barrios y sostener la vida cultural y deportiva del municipio.
En una sesión marcada por el impulso a lo cercano, el Ayuntamiento ha aprobado una convocatoria de ayudas por valor de 100.000 euros destinada a asociaciones vecinales y comisiones de fiestas. El objetivo no es solo financiar celebraciones, sino preservar una forma de convivencia que define a Cartagena: las fiestas como punto de encuentro, como expresión de identidad y como motor de participación. Estas subvenciones cubrirán desde infraestructuras y sonido hasta actuaciones artísticas, permitiendo que las tradiciones sigan latiendo en cada barrio y diputación.
El deporte base, otro de los pilares del acuerdo, recibe un respaldo firme a través del convenio con la Federación de Fútbol de la Región de Murcia. Con una aportación de 60.000 euros, se garantiza la organización de los arbitrajes en la Liga Comarcal de Fútbol Base, una competición que moviliza a más de 5.000 jóvenes de 25 clubes. No se trata solo de partidos, sino de formación, valores y oportunidades para miles de familias que encuentran en el deporte un espacio de crecimiento.
En paralelo, el Ayuntamiento vuelve a activar el programa NOVEL, una ayuda directa para facilitar el acceso al carnet de conducir entre jóvenes de 18 a 30 años. Con un presupuesto de 10.000 euros, se concederán 50 ayudas de 200 euros cada una. Una medida que, más allá del gesto económico, apunta a mejorar la empleabilidad y la autonomía de una generación que necesita herramientas reales para avanzar.
Esa misma mirada hacia el futuro se refleja en las ayudas a la movilidad internacional. Otros 10.000 euros permitirán apoyar a jóvenes que hayan salido al extranjero por estudios, prácticas o voluntariado. La experiencia internacional deja de ser un privilegio para convertirse en una oportunidad más accesible, especialmente para quienes parten de situaciones más vulnerables.
La colaboración institucional también tiene su espacio en este paquete de acuerdos. El convenio con la Universidad Católica San Antonio de Murcia (UCAM) refuerza la conexión entre educación y deporte, abriendo la puerta a programas conjuntos que fomenten hábitos saludables y el uso compartido de instalaciones. Mientras tanto, el acuerdo con la Fundación Mediterráneo garantiza la continuidad del Aula Cultural y amplía el horario de la Sala de Estudio San Isidoro, un recurso clave en el centro de la ciudad, especialmente en épocas de exámenes.
El mar, como parte esencial del ADN cartagenero, también está presente en las iniciativas aprobadas. A través de proyectos presentados al Grupo de Acción Local de Pesca y Acuicultura de la Región de Murcia (GALPEMUR), se apuesta por la economía azul y la conservación del patrimonio. Entre ellos, destaca un documental sobre los últimos bolicheros, la mejora del sendero de La Podadera y la instalación de sistemas de vigilancia en puertos pesqueros como Santa Lucía y Cabo de Palos. Tres acciones distintas con un mismo propósito: proteger, divulgar y modernizar.
El comercio local tampoco queda al margen. El concurso de escaparates de las Cruces de Mayo, dotado con 6.000 euros, vuelve a apostar por la creatividad como herramienta para dinamizar el casco histórico. Una forma de convertir las calles en escaparates vivos y de atraer visitantes en torno a una tradición profundamente arraigada.
Por último, el transporte público recibe un impulso económico significativo con la incorporación de más de 332.000 euros al presupuesto municipal. Esta cantidad, procedente del Ministerio de Transportes, compensa el esfuerzo realizado por el Ayuntamiento para mantener los descuentos en billetes y abonos durante el segundo semestre de 2025, asegurando así la continuidad de un servicio esencial.
En conjunto, las medidas aprobadas no responden a una única línea de actuación, sino a una visión amplia de ciudad: una Cartagena que cuida de sus jóvenes, fortalece sus barrios, apuesta por la cultura y no pierde de vista su relación histórica con el mar.












