Cartagena volvió a convertirse este sábado en un enorme escaparate cultural al aire libre con motivo de la XVIII edición de La Noche de los Museos, una cita que volvió a demostrar su enorme capacidad de convocatoria reuniendo a 52.989 personas en torno al patrimonio, la historia y la cultura de la ciudad. Bajo el lema ‘Cultura para unir, historia para comprender’, miles de vecinos y visitantes recorrieron durante toda la jornada museos, plazas, calles y centros de interpretación en un ambiente festivo que volvió a desbordar el casco histórico y gran parte de la hostelería del centro.
Desde primeras horas de la tarde, la imagen era la habitual de las grandes ocasiones: largas colas en algunos espacios culturales, terrazas completamente llenas y dificultades para encontrar una mesa libre donde tomar algo. La ciudad volvió a respirar ambiente de gran evento y confirmó que La Noche de los Museos sigue siendo una de las grandes citas culturales del calendario regional y nacional.
La alcaldesa de Cartagena, Noelia Arroyo, destacó durante su visita a los voluntarios que el objetivo del Ayuntamiento era “invadir Cartagena de cultura” con una programación que superaba las 200 actividades repartidas entre la mañana, la tarde y la madrugada. La regidora recordó además el importante despliegue municipal que requiere una cita de estas características, con decenas de servicios implicados para garantizar el funcionamiento del evento.
A nivel de visitas, el Museo Histórico Militar volvió a situarse como el espacio más concurrido de toda la noche, superando las 10.000 entradas, seguido del Museo Naval y Sala Isaac Peral, ARQVA y el Teatro Romano. También registraron una importante afluencia espacios como el Muram, el Museo Arqueológico Municipal o los centros de interpretación de Cartagena Puerto de Culturas, especialmente el Barrio del Foro Romano y los Refugios de la Guerra Civil.
Entre las novedades más destacadas de esta edición figuraban la apertura del Anfiteatro Romano y la incorporación de la ruta cultural del Arsenal Militar, coincidiendo con el tricentenario de esta histórica instalación. También llamó la atención el escenario de La Mar de Músicas instalado en el Patio del CIM con motivo del Día de África, reforzando el carácter multicultural de la programación.
Sin embargo, pese al éxito evidente de participación y al gran ambiente vivido durante toda la noche, entre muchos asistentes quedó la sensación de que esta edición había resultado algo más floja que la del pasado año. Las calles estuvieron llenas prácticamente durante toda la jornada, pero algunos visitantes echaron en falta una programación más potente o una mayor sensación de actividad continua en determinados espacios.
Uno de los aspectos más comentados fue la decisión de mantener algunos enclaves culturales abiertos únicamente en horario de mañana, algo que muchos asistentes no terminaron de comprender en una cita concebida precisamente para disfrutar del patrimonio durante la noche. Casos como el del Augusteum o determinadas visitas vinculadas al Anfiteatro Romano dejaron cierta sensación de oportunidad desaprovechada entre quienes esperaban poder descubrir estos espacios en plena madrugada, aprovechando la atmósfera especial que caracteriza al evento.
También hubo críticas relacionadas con la concentración excesiva de visitantes en determinados puntos del centro histórico, mientras otras actividades pasaban más desapercibidas. Aun así, Cartagena volvió a ofrecer la imagen de una ciudad volcada con su patrimonio, con miles de personas recorriendo museos hasta la una de la madrugada y una hostelería trabajando a pleno rendimiento durante toda la noche.
La participación de cerca de 200 voluntarios, las más de 2.400 plazas en rutas guiadas y el éxito de las actividades infantiles y universitarias terminaron de completar una edición que, aunque quizá no haya alcanzado el impacto emocional de otras anteriores, mantiene intacta su capacidad para movilizar a toda una ciudad alrededor de la cultura. Cartagena ya mira ahora hacia la próxima edición, que se celebrará el 22 de mayo de 2027.












