Hay fines de semana que se esperan… y otros que se sienten. Cartagena está a punto de vivir uno de esos momentos en los que la rutina se detiene y la ciudad, como si respirara distinto, se deja envolver por lo extraordinario. Del 10 al 12 de abril, la cuarta edición del Festival Internacional Cartagena es Magia regresa con más fuerza que nunca, consolidando a la ciudad portuaria como uno de los grandes referentes del ilusionismo a nivel nacional e internacional.
No es solo un festival. Es una declaración de intenciones. Una invitación abierta a creer en lo imposible. Y, sobre todo, es una experiencia que trasciende escenarios para instalarse en plazas, calles y rincones cotidianos que, durante unos días, dejarán de serlo.
El pulso del festival latirá con intensidad desde el primer minuto, pero uno de sus momentos más esperados llegará el sábado por la mañana, cuando la Plaza del Ayuntamiento contenga la respiración. Allí, el ilusionista Raúl Alegría, conocido como el “Nuevo Houdini”, se enfrentará a un desafío que no admite truco ni margen de error. “Las Mandíbulas de la Muerte” no es una ilusión escénica, sino una prueba real de resistencia física y mental, en la que deberá liberarse de un cepo de acero gigante antes de que se cierre. Un reto que no solo promete tensión, sino también ese silencio colectivo que solo generan los momentos irrepetibles.
Pero si algo define a este festival es su vocación de abrir la magia a todos. Cartagena se transformará en un escenario al aire libre donde el asombro será gratuito y compartido. El Parque de los Juncos, la plaza del Icue o la plaza Juan XXIII acogerán actuaciones que acercarán el ilusionismo al ciudadano, con nombres como Antoñico Francés, Héctor Sansegundo —campeón del mundo— o Kachinocheve, que demostrarán que la magia no necesita telón para emocionar.
El gran cierre llegará el domingo en el Auditorio El Batel, donde la Gala de Campeones reunirá a algunos de los mejores talentos del panorama internacional. Sobre el escenario, volverá a aparecer Raúl Alegría con sus espectaculares montajes, acompañado por la cubana Lucía Rivera, cuyo número de Quick Change la ha llevado a escenarios de todo el mundo, y por Héctor Sansegundo, creador de efectos para El Mago Pop. Todo ello bajo la conducción de El Gran Dimitri, cuya presencia garantiza que la magia también se mezcle con el humor y la emoción.
Antes, el viernes por la noche, el Centro Cultural Ramón Alonso Luzzy ofrecerá una experiencia distinta, más íntima, donde la magia se mide en centímetros y en miradas. “El Arte de lo Imposible” reunirá a grandes nombres de la magia de cerca, como el dúo formado por Rubi Férez y Fernando Nadal, junto a otros talentos que harán del detalle su mejor herramienta. Porque cuando la magia sucede a pocos metros, el asombro se vuelve aún más profundo.
Y como toda buena historia, esta edición también guarda secretos para quienes buscan algo diferente. El Mister Witt Café será escenario de una propuesta nocturna para público adulto, donde la magia, el mentalismo y la improvisación se entrelazan en un ambiente cercano y provocador. Las entradas ya agotadas son la mejor prueba de que el interés por lo inesperado sigue creciendo.
Cartagena no solo acoge un festival; lo vive. Durante tres días, la ciudad se convierte en un territorio donde lo imposible encuentra su espacio, donde la sorpresa aparece en cualquier esquina y donde el espectador deja de serlo para convertirse en cómplice. Porque, al final, la magia no está solo en las manos del ilusionista, sino en la mirada de quien decide creer.












