Cartagena vuelve a mirarse en el espejo de su historia para entender mejor quién es hoy. Lo hace a través de la programación cultural Cartagena Modernista, impulsada por el Ayuntamiento, que estos días abre una ventana a la ciudad de principios del siglo XX con una doble cita expositiva que invita a redescubrir su patrimonio desde nuevas perspectivas.
Este martes 14 de abril, el calendario arranca con dos inauguraciones que comparten un mismo propósito: rescatar, documentar y acercar al público algunos de los episodios más significativos de la arquitectura cartagenera. El concejal de Cultura, Ignacio Jáudenes, estará presente en ambos actos, reforzando el respaldo institucional a una iniciativa que pone el foco en la memoria urbana.
Por la mañana, a las 11:00 horas, el Archivo Municipal abre las puertas de ‘La arquitectura dibujada’, una exposición que permite asomarse a los entresijos de uno de los edificios más emblemáticos de la ciudad: el Gran Hotel. La muestra reúne una selección de planos y documentos inéditos que arrojan luz sobre la autoría del proyecto, una cuestión que durante años generó debate entre especialistas.
La reciente aparición de copias de los planos originales firmados por Víctor Beltrí despeja las dudas y confirma su papel como autor principal, frente a la atribución compartida que tradicionalmente se había sostenido con Tomás Rico. El visitante tiene ahora la oportunidad de contemplar, frente a frente, los documentos de ambos proyectos y comprender mejor el proceso creativo detrás de una de las joyas del modernismo local. La exposición permanecerá abierta hasta el 31 de mayo, en horario de mañana de lunes a viernes, ampliado también a la tarde los martes.
Ya por la tarde, a las 19:00 horas, la atención se traslada al Palacio Pedreño, sede de la Fundación Cajamurcia, donde se inaugura ‘Redescubrir la Torre Llagostera: el Huerto de las bolas’. Esta propuesta, comisariada por el cronista oficial Luis Miguel Pérez Adán y la arquitecta María José Muñoz Mora, nace con la vocación de recuperar para la ciudadanía uno de los conjuntos más singulares del patrimonio cartagenero.
Impulsada por la Cátedra de Historia y Patrimonio de Cartagena, la exposición combina investigación y divulgación para ofrecer una lectura accesible del valor histórico y arquitectónico de la Torre Llagostera, también conocida como Huerto de las Bolas. A través de paneles y contenidos explicativos, se propone no solo comprender su pasado, sino también reflexionar sobre su futuro y su necesaria conservación. Podrá visitarse hasta el 31 de mayo, de martes a viernes en horario de tarde y los sábados por la mañana.
Con estas dos citas, Cartagena no solo exhibe documentos y planos, sino que reivindica su identidad a través de los edificios que la han definido. Una ciudad que, al redescubrir su modernismo, vuelve a poner en valor el talento, la historia y la belleza que habitan en sus calles.












