Cartagena vuelve a abrir sus puertas a la poesía con la convocatoria de la cuadragésima edición del Premio Internacional de Poesía Antonio Oliver Belmás, impulsado por el Ayuntamiento a través de la Universidad Popular. Una llamada que, más allá de su dimensión institucional, se convierte cada año en un punto de encuentro para voces procedentes de distintos lugares del mundo, unidas por el mismo idioma y por la necesidad de transformar la palabra en arte.
El certamen, cuyas bases fueron aprobadas el pasado 19 de febrero por la Junta de Gobierno Local, permanecerá abierto hasta el 17 de julio de 2026. Desde el 11 de abril, un día después de su publicación oficial, los autores interesados pueden presentar sus obras, que deberán ser inéditas y contar con una extensión mínima de 400 versos. Como novedad, esta edición incorpora un sistema de participación exclusivamente telemático, mediante el envío de originales al correo habilitado por la organización.
La relevancia del premio no solo se sostiene en su dotación económica, fijada en 9.500 euros, sino también en el respaldo editorial de Editorial Pre-Textos, que publicará la obra ganadora. A ello se suma la solidez de un jurado integrado por nombres de reconocido prestigio en el ámbito literario como Luis Alberto de Cuenca, Eloy Sánchez Rosillo, Blanca Andréu, Vicente Gallego y Manuel Borrás, cuya trayectoria aporta al certamen un peso decisivo en el panorama literario nacional e internacional.
El fallo del jurado está previsto para mediados de noviembre, momento en el que se dará a conocer el nombre de la obra que pasará a formar parte de una tradición que, durante cuatro décadas, ha ido tejiendo un mapa diverso de sensibilidades poéticas.
La convocatoria rinde homenaje a Antonio Oliver Belmás, figura clave de la literatura española del siglo XX. Nacido en Cartagena en 1903, Oliver Belmás desarrolló una obra vinculada a la estela de la Generación del 27, con la influencia directa de Juan Ramón Jiménez y una clara inclinación hacia las corrientes de vanguardia como el creacionismo. Su labor no se limitó a la escritura, sino que se extendió al ámbito crítico e historiográfico, consolidando una mirada amplia sobre la literatura de su tiempo.
Junto a Carmen Conde, con quien contrajo matrimonio en 1931, impulsó la creación de la Universidad Popular de Cartagena, una iniciativa que buscaba acercar la cultura a todos los sectores de la sociedad, especialmente a la clase trabajadora. Aquella vocación de difusión cultural, apoyada por destacados intelectuales de la época, sigue latiendo hoy en la esencia de este premio.
A lo largo de sus cuarenta ediciones, el certamen ha recibido obras procedentes de muy diversos contextos geográficos, consolidándose como un espacio de intercambio y enriquecimiento literario. En esa diversidad reside buena parte de su valor: la posibilidad de descubrir nuevas voces, nuevas formas de entender el lenguaje poético y nuevas miradas sobre el mundo.
Con esta convocatoria, Cartagena no solo honra la memoria de uno de sus poetas más ilustres, sino que reafirma su compromiso con la cultura como herramienta de encuentro, creación y permanencia.












