Cartagena ha vuelto a colocarse en el centro del tablero económico regional con la presentación del Plan Industrial de la Región de Murcia 2026-2035, una estrategia que aspira a movilizar más de 16.600 millones de euros durante la próxima década y que sitúa al municipio como el gran motor de la transformación tecnológica, energética e industrial del sureste español.
El encuentro, celebrado bajo el lema “Plan Industrial en marcha – Hoy empieza la transformación industrial”, reunió a más de 300 empresarios, representantes institucionales y grandes compañías en una cita que dejó un mensaje claro: la industria vuelve a ser prioritaria y Cartagena parte con ventaja en esta nueva etapa.
La alcaldesa, Noelia Arroyo, aprovechó su intervención para reivindicar el peso estratégico del municipio en el nuevo escenario europeo. La regidora defendió que Europa busca ahora más autonomía energética, tecnológica y productiva, y recordó que Cartagena ya dispone de una posición consolidada en sectores considerados clave para el futuro: energías limpias, hidrógeno verde, combustibles renovables, defensa naval, inteligencia artificial y tecnologías duales.
Arroyo insistió en que el Ayuntamiento lleva años trabajando para facilitar inversiones y consolidar suelo industrial capaz de absorber el crecimiento previsto. En este sentido, anunció que el nuevo Plan General permitirá incrementar en un 45% el suelo destinado a uso industrial, con casi diez millones de metros cuadrados adicionales repartidos entre el Valle de Escombreras, Cabezo Beaza y Los Camachos.
La alcaldesa presentó este crecimiento como una oportunidad histórica para convertir a Cartagena en uno de los grandes polos industriales del Mediterráneo, apostando además por la reducción de la fiscalidad y el impulso de la formación especializada para responder a la futura demanda empresarial.
Uno de los momentos más destacados del acto llegó con la intervención del presidente de Repsol, Antonio Brufau, quien lanzó un mensaje de continuidad y respaldo absoluto a Cartagena. Brufau afirmó que la refinería cartagenera ha sido históricamente una de las más importantes de la compañía y aseguró que seguirá liderando la transformación energética ligada a los nuevos combustibles y al hidrógeno verde.
El dirigente empresarial fue especialmente contundente al señalar que el desarrollo de Cartagena y el de Repsol avanzan unidos, reforzando la idea de que la multinacional mantiene a la ciudad como una pieza esencial dentro de su estrategia industrial futura.
La clausura corrió a cargo del presidente autonómico, Fernando López Miras, quien anunció una inversión de 200 millones de euros destinada a reforzar la red eléctrica regional con 320 megavatios adicionales de capacidad en media y alta tensión, una infraestructura considerada fundamental para sostener la llegada de nuevas industrias y grandes proyectos tecnológicos.
Además, López Miras confirmó la creación de una futura Red de Municipios Industriales impulsada junto a los ayuntamientos de la Región, una iniciativa orientada a modernizar polígonos, ampliar suelo disponible y coordinar la captación de inversiones. Cartagena será la primera ciudad en incorporarse y ejercerá como referente de esa red regional.
El acto también dejó un mensaje político con trasfondo municipal. En el tramo final de su intervención, Noelia Arroyo aseguró que continuará trabajando “por el interés general” y defendiendo el crecimiento de Cartagena pese a “la situación que hay que solventar”, una referencia interpretada por muchos asistentes como una alusión directa al actual clima político del Ayuntamiento.
Más allá de los discursos, la sensación que quedó entre empresarios e instituciones es que Cartagena ya no solo quiere ser el gran polo industrial de la Región, sino convertirse en uno de los principales nodos energéticos, tecnológicos y logísticos del país.














