La ciudad de Cartagena ha vuelto a demostrar que el deporte puede ir de la mano del respeto al entorno. Con motivo de la celebración de la Ruta de las Fortalezas de Cartagena, cerca de 800 personas han participado en un amplio dispositivo de limpieza desplegado a lo largo de todo el recorrido, una acción que refuerza el carácter sostenible de uno de los eventos más emblemáticos del calendario local.
En la intervención han tomado parte 700 militares de la Escuela de Infantería de Marina General Albacete y Fuster, acompañados por alrededor de un centenar de voluntarios movilizados por Ribera Salud. Todos ellos han trabajado de forma coordinada con el Ayuntamiento de Cartagena, que ha facilitado tanto la instalación de contenedores como la correcta gestión de los residuos recogidos durante las distintas actuaciones.
La limpieza no se ha limitado a un único momento. Se han llevado a cabo hasta cuatro intervenciones distintas: una primera durante el ensayo general previo a la prueba, otra tras la finalización de la carrera, una actuación específica en el monte Fajardo y, finalmente, una limpieza integral de todo el recorrido una vez concluido el evento, en el que participaron cerca de 6.000 corredores.
Más allá del impacto inmediato, la iniciativa ha tenido un marcado componente de concienciación. Desde la organización se subraya que gran parte de los residuos recogidos no procedían directamente de la prueba deportiva, lo que pone de manifiesto la importancia de este tipo de acciones para mejorar el estado de los espacios naturales y no solo mantenerlos.
El mensaje es claro: la responsabilidad ambiental debe ser compartida. Tanto participantes como visitantes están llamados a respetar el entorno, evitando el abandono de residuos y contribuyendo a preservar un patrimonio natural que forma parte de la identidad de Cartagena.
Con este tipo de iniciativas, la Ruta de las Fortalezas no solo consolida su prestigio como prueba de referencia en el ámbito deportivo, sino que también se posiciona como un ejemplo de compromiso colectivo con el medio ambiente, demostrando que la implicación ciudadana y la colaboración institucional pueden marcar la diferencia.













