El pleno del Ayuntamiento de Cartagena se ha reunido este 9 de enero en sesión extraordinaria para aprobar de forma inicial el Presupuesto General de 2026 y modificar el Plan Económico Financiero 2025-2026. La sesión, presidida por la alcaldesa Noelia Arroyo, ha contado con la presentación de ambas iniciativas por parte del concejal de Hacienda, Ignacio Jáudenes.
La aprobación inicial del presupuesto ha salido adelante con los votos favorables del Gobierno municipal, así como de los grupos del Partido Popular y VOX. El resto de la Corporación ha votado en contra, salvo la concejal no adscrita María Dolores Ruiz, que se ha abstenido. Ninguna de las 59 enmiendas presentadas al documento presupuestario ha sido aprobada.
Durante el debate, la alcaldesa ha subrayado que esta aprobación inicial demuestra que Cartagena “funciona” y que el Ejecutivo local cumple con su acuerdo de gobierno y con el conjunto del municipio. Arroyo ha defendido una gestión responsable orientada a reforzar la participación ciudadana, la descentralización, la conciliación familiar, la vivienda asequible y la urbanización de solares, así como a mejorar la seguridad con nuevos cuarteles de Policía Local. Todo ello, ha señalado, con unos presupuestos saneados, con superávit, que impulsan el empleo mediante bonificaciones a la creación de puestos de trabajo y que prestan especial atención al futuro industrial de Sabic.
La regidora ha detallado algunos de los avances logrados en esta legislatura, entre ellos la duplicación de los fondos destinados a juntas municipales y distritos, un programa de 9 millones de euros dedicado a la excavación arqueológica del Anfiteatro y el Teatro Romano, el refuerzo de los recursos para atención domiciliaria a mayores —que triplican los existentes al inicio del mandato— y la consolidación de las ayudas a la natalidad, junto con la ampliación hasta las 1.000 plazas gratuitas de educación.
El presupuesto municipal de 2026 asciende a 288 millones de euros y prioriza, según el Gobierno local, la seguridad, la vivienda y el empleo con menos impuestos y mayor descentralización. Las cuentas prevén un superávit de 4,5 millones de euros y una reducción de la deuda municipal hasta el 26%, muy por debajo del límite legal del 110%. Actualmente, las inversiones en ejecución superan los 66,7 millones de euros, a los que se sumarán otros 15,4 millones incluidos en el presupuesto del próximo año.
Desde 2023, el acumulado de inversiones del Ayuntamiento se sitúa por encima de los 91,5 millones de euros. Entre los proyectos en marcha destacan las obras del Anfiteatro Romano, la musealización del submarino Tonina y la ampliación de la planta de tratamiento de residuos, inversiones que el Ejecutivo municipal asegura que están garantizadas sin necesidad de subir impuestos.
En la misma sesión plenaria se ha aprobado también la modificación del Plan Económico Financiero 2025-2026, con el respaldo del Gobierno municipal, PP, VOX y la concejal no adscrita, y el voto en contra del resto de grupos. Ignacio Jáudenes ha explicado que el nuevo plan contempla para este año una financiación cercana a los 10 millones de euros mediante préstamos, una operación posible —ha defendido— gracias al buen nivel de endeudamiento del Consistorio. En 2026, el Ayuntamiento amortizará 10,5 millones de euros en préstamos, una cifra superior al nuevo crédito que se prevé solicitar.
Tanto la alcaldesa como el concejal de Hacienda han coincidido en señalar que la necesidad de recurrir a financiación externa viene motivada por la obligación de asumir las subidas salariales de la plantilla municipal impuestas por el Estado, así como sus cargas sociales. Según Arroyo, este incremento salarial supone un coste adicional de 9 millones de euros, pero, pese a ello, “hemos logrado unas cuentas que incrementan la inversión, mejoran los servicios y protegen la economía de los vecinos”.











