La noche de este lunes 9 de febrero volvió a demostrar que el Carnaval de Cartagena no entiende de medias tintas cuando se trata de celebrar la diversidad, el arte y la libertad. El Pabellón se llenó de expectación, brillo y aplausos con la décima edición del Concurso Nacional de Drag-Queen ‘Ciudad de Cartagena’, una de las citas más esperadas del calendario carnavalero y, sin duda, una de las más vibrantes.
Ocho participantes llegados desde distintos puntos del país —Málaga, Canarias, Madrid, Bullas y la propia Cartagena— ofrecieron un espectáculo de alto nivel, con propuestas cuidadas al milímetro, coreografías potentes y una creatividad desbordante que hizo muy difícil la decisión del jurado. Pero, entre todas ellas, hubo una estrella que consiguió eclipsarlo todo.
La cartagenera Drag Perseidas se alzó con el título en una velada redonda, dejando claro que jugaba en casa, pero también que su talento está a la altura de cualquier escenario nacional. Su actuación fue una explosión de fuerza escénica, estética y mensaje, una combinación que conectó de inmediato con el público y que la coronó como la gran reina de la noche.
La gala estuvo conducida con soltura y carisma por La Plexi, auténtica maestra de ceremonias, que supo mantener el ritmo y la complicidad con el público en una noche larga pero emocionante. Entre los asistentes se encontraban la concejal de Festejos, Francisca Martínez, junto a los ediles Juan Pedro Torralba, Pencho Soto y Mercedes Graña, respaldando con su presencia una cita ya consolidada en el Carnaval cartagenero.
Además del título principal, el certamen reconoció a dos Damas entre las participantes, que tendrán el honor de acompañar a Drag Perseidas durante su reinado, completando un cuadro de honor que refleja el alto nivel artístico de esta décima edición.
Cartagena volvió a vestirse de orgullo, color y respeto en una noche que no solo celebró un concurso, sino una forma de entender la fiesta como espacio de expresión y libertad. Y lo hizo, además, con una reina de casa, demostrando que el talento local no solo brilla, sino que deslumbra.











