Pozo Estrecho volvió a vivir este sábado 17 de enero su jornada más esperada con la celebración de las Pelotas Galileas, el día grande de las fiestas en honor a San Fulgencio. Desde primera hora, la diputación cartagenera se llenó de vecinos y visitantes llegados de distintos puntos de la Región para participar en una cita que trasciende lo gastronómico y se ha convertido en una auténtica manifestación de identidad colectiva del Campo de Cartagena.
El aroma de los guisos marcó una jornada en la que se cocinaron 120 ollas, de las que salieron alrededor de 35.000 pelotas repartidas de forma gratuita. Un trabajo coral que comenzó la víspera, cuando las familias del pueblo se organizaron para elaborar artesanalmente este plato emblemático, símbolo de hospitalidad y esfuerzo compartido.
La alcaldesa de Cartagena, Noelia Arroyo, compartió la celebración con los galileos y subrayó el grado de consolidación alcanzado por esta tradición, destacando el respaldo del Ayuntamiento para lograr su reconocimiento oficial. A su juicio, la alta participación y la presencia constante de visitantes convierten esta jornada en una fecha ya institucionalizada dentro del calendario festivo, cada vez más cerca de una declaración “muy merecida”.
Arroyo acudió acompañada por la directora general de Competitividad y Calidad Turísticas, Eva Reverte, así como por concejales del equipo de gobierno y miembros de la corporación municipal. Durante su visita puso en valor el esfuerzo organizativo realizado para abrir la fiesta a todo el municipio, una vocación integradora que este año se ha reforzado con la puesta en marcha de autobuses gratuitos para facilitar la asistencia.
La presidenta de la Asociación Gastronómica Las Pelotas Galileas, Teresa Conesa, recordó que el colectivo nació en diciembre de 2024 con un objetivo claro: trabajar de forma específica para conseguir la declaración de Bien de Interés Turístico Regional. Tras meses de recopilación histórica y preparación del expediente, las previsiones apuntan a que este reconocimiento podría llegar en 2027, en consonancia con la proyección creciente que han adquirido las fiestas con el paso del tiempo.
Desde la organización, el balance de asistencia fue muy positivo. El presidente de la Junta Municipal de Pozo Estrecho, José Manuel Valdés, cifró la participación entre 4.000 y 5.000 personas, una respuesta que avala el arraigo de la convocatoria incluso después de varios días marcados por la inestabilidad meteorológica. Valdés recordó además que se trata de una tradición anterior a 1969, concebida como un espacio de convivencia que también estrecha lazos con municipios vecinos como Torre Pacheco, cuyos colectivos colaboran activamente en la elaboración del guiso.
La jornada concluyó con el compromiso institucional de seguir promocionando las Pelotas Galileas en grandes escaparates turísticos y gastronómicos como Fitur o Región de Murcia Gastronómica. El objetivo es claro: que este plato, nacido del trabajo conjunto de todo un pueblo durante las fiestas de San Fulgencio, continúe ganando visibilidad y se consolide como una pieza esencial del patrimonio cultural y gastronómico del Campo de Cartagena.











