La Aljorra avanza. Lo hace con la determinación de quien sabe que las infraestructuras no son solo hormigón y asfalto, sino piezas fundamentales para la seguridad, el bienestar y el día a día de un territorio que crece. La construcción de la nueva glorieta en el cruce de las carreteras RM-602 y RM-605 es un buen ejemplo de ello: una actuación largamente esperada que, por fin, comienza a tomar forma y que transformará uno de los accesos más transitados de la diputación cartagenera.
Este viernes 28 de noviembre, el consejero de Fomento e Infraestructuras, Jorge García Montoro, acompañado por la concejal de Participación Ciudadana, Francisca Martínez, el presidente de la Junta Municipal, David Ríos, y varios miembros de la corporación municipal, visitó unas obras que superan los 700.000 euros de inversión autonómica. Una cuantía que se traduce en un cambio esencial: la eliminación de la antigua intersección en T, escenario habitual de maniobras arriesgadas y giros a la izquierda que ahora pasarán a la historia.
La nueva glorieta permitirá ordenar los movimientos, garantizar una entrada y salida más segura y ofrecer una circulación mucho más fluida en un punto por el que transitan más de 3,6 millones de usuarios al año. No es solo una mejora técnica; es un refuerzo directo de la seguridad vial y, en consecuencia, de la calidad de vida de los vecinos que cada día utilizan este enlace para conectar con Cartagena y con el resto del municipio.
Pero La Aljorra no solo mira al futuro por su red de carreteras. La diputación vive un momento de renovación y dinamización que se extiende también a sus nuevos espacios públicos. Este curso ha estrenado las modernas instalaciones del centro educativo, un proyecto de más de 5 millones de euros financiado por la Comunidad Autónoma que reúne a los antiguos colegios de la diputación. El edificio que antes albergaba el colegio de La Aljorra será el nuevo cuartel de la Policía Local, mientras que el Miguel de Cervantes se transformará en un espacio multiusos destinado a asociaciones y entidades sociales, convirtiéndose en un corazón comunitario para la zona.
Con estas actuaciones, La Aljorra suma seguridad, modernidad e impulso social. Una combinación que consolida a la diputación como un enclave vivo, dinámico y preparado para afrontar los retos de los próximos años.









